La nueva versión de Anna Christie, por Silvia Pinal, Felipe Montoya y Wolf Rubinsky. II Armando de Maria y Campos |
En rigor de verdad qué importa cuántas veces ha sido representada Anna Christie en México antes de ésta que para lanzar a Silvia Pinal como actriz dramática después de su aparición como vedette de televisión se presenta en la sala 5 de Diciembre. Lo que debe contar en primer término es la forma en que ahora se presenta, muy reducida en su duración a dos horas que originalmente alcanza tres, por un director italoargentino, Tulio Demicheli, que con esta postura escénica hace sus primeras armas como director de teatro. |
ve a las claras que está representando -sobre actuado-, que es lo menos que debe hacer todo buen actor. Wolf Rubinsky, en el galán marinero, está siempre más atento a lucir su musculatura de cintura para arriba, a aparecer grosero -repitiendo el personaje de una pieza de Tennessee Williams- y a expresarse a gritos, como si un marinero enamorado, tuviera que hacer el amor a base de alaridos. Maruja Grifell creó su personaje tipificándolo con ponderación reduciendo al mínimo los recursos fáciles que siempre propone la embriaguez en el teatro. La interpretación estimable y todo, no logra estremecer al público como comedia de pasiones, y no llega a interesarlo como melodrama pasional, no obstante los ruidos -sonido- tempestuosos, horrendos, con que el señor Demicheli quiso adobar el clima de la pieza. La dirección de Demicheli resulta, en verad, elemental. Inexplicablemente oscurece las áreas de actuación según le conviene, y se da el caso de estar un actor leyendo un periódico dentro del área apagada. ¿A él se deben las mutilaciones de que fue objeto la pieza para dejarla reducida el "tiempo" habitual entre nosotros? Se deban a quién se deban la obra perdió en profundidad en la reducción y la acción no ganó en agilidad. |
la Garbo está considerada como una de las menos afortunadas en su larga carrera de triunfos. Aún se recuerda que la noche de la premiere abandonó la sala antes de terminar la exhibición, y que al día siguiente no vaciló en reconocer que la verdadera triunfadora había sido la gran actriz Marie Dressler, en el personaje que ahora le vemos a Maruja Grifell. Antes de esta versión cinematográfica que esperó con interés el mundo cinéfilo, Anna Christie ya había sido filmada en 1922 con Blanche Sweett, en versión muda, naturalmente. Después fue creada por Marlene Dietrich, que con esta versión del famoso drama se presentó por primera vez en una película sonora. Finalmente a los veinticinco años de aquello, la Metro Goldwyn Mayer ha empezado a preparar una nueva versión de Anna Christie a base de un guión de Dorothy Kingsley, con ilustraciones musicales. Los papeles principales serán desempeñados por Ava Gadner y Howard Keel. Se le propuso a Marlene Dietrich que encarnara un papel muy secundario, a la Marty, a manera de homenaje simbólico a su éxito de 1930, pero la actriz se ha negado. ¿Vale la pena recordar que en México han creado, aunque fugazmente, sin pena ni gloria y antes de Silvia Pinal el personaje de Anna Christie actrices de tan diversas categorías como Virginia Fábregas e Isabela Corona pasando por Kika Meyer? Creo que no. |