Nuevo estreno de Concha la limpia, en el teatro Sullivan, en temporada de altas comedias Armando de Maria y Campos |
En agosto de 1925 conoció el público de México la comedia Concha la limpia de Serafín y Joaquín Alvarez Quintero, estrenada y aun editada el año anterior en España. La presentó la compañía dramática de María Fernanda Ladrón de Guevara y Rafael Rivelles, en el teatro Principal, en la que también subieron a escena, de los mismos hermanos Quintero, Cancionera, Las de Caín, La prisa, Malvaloca, El genio alegre, Mi hermano y yo, Las hijas del rey Lehar y Las flores, la mayoría de ellas ya de repertorio, como había de serlo años después esta Concha la limpia, desconocida en absoluto para las nuevas generaciones mexicanas, con la que ha inaugurado una ambiciosa temporada de teatro español el licenciado don Aquiles Elorduy con la colaboración como director y consejero de don Cipriano Rivas Cherif. Nacimos entre espigas y olivares; Después... libros y novias y billares Fuimos... cuanto hay que ser; covachuelistas, Y hoy, como ayer, sencillos escritores Para el público de ahora, el teatro de los Quintero es sorpresa y desconcierto. Sin embargo, pocos autores teatrales han logrado un teatro tan personal como estos ilustres andaluces. De ellos escribió Leopoldo Cano algo que es oportuno reproducir ahora: |
exagerados, para ser comprendidos por los tardos de entendimiento, parecen arrancados de la realidad y en la plenitud de la vida y el donaire". Cierto que, como opina Sáenz de Robles, no pocos defectos tiene el teatro quinteriano. Todo hay que decirlo. Cierta sensiblería. Cierta dulzonería, algo de "cursi"; ciertos temas muy repetidos, ideas de vuelo corto, pero nada empaña su Andalucía llena de optimismo, ventana siempre abierta al sol; Andalucía distinta tal vez a la verdadera, porque es la de Serafín y Joaquín Alvarez Quintero, quienes, por otra parte, no aspiraron a más, según confesaron en su soneto "Cómo escribimos una comedia": Se elige un tema que brotó en la mente Se infunde luego, con amor consciente, Y a dialogar sin mañas ni resabios: Y a soñar con Ristoris y Talmas, Esta noche -jueves 28 de julio-, sonaron palmas para los Quintero -Serafín (1871-1938), Joaquín (1873-1994)-, para los intérpretes de su ingenioso diálogo en tres actos con sólo dos personajes -Concha, Pilar Sen; Pedro Antonio, C. Rivas Cherif-, y para el entusiasta empresario a nombre de varios generosos españoles, don Aquiles Elorduy, quien abrió la cortina para pronunciar "unas cuantas palabras" y explicar los generosos propósitos y entusiastas proyectos que le darán vida a esta temporada de recuerdos para unos y de revelaciones para otros. |
mujer sevillana. Lo que le ocurre a esta limpia Concha bética es tema de copla andaluza, semilla de cuatro versos que la magia de los Quintero convirtió en comedia en tres actos y dos personajes, y en teatro que gustará en España y en la española América mientras Sevilla no deje de serlo, lo que nunca ocurrirá, porque todos sabemos que es la tierra de María Santísima... |