diferentes historias, vinculadas entre sí, no sólo por tener la misma
ubicación -la vecindad- sino por la concepción que de la vida tienen los
personajes.
Siendo el reparto tan
extenso, no podríamos detenernos en cada uno de los actores, solamente
haremos notar que Pilar Souza y Mario García González, realizan un trabajo
excepcional al interpretar los mismos personajes que cuando la pieza se
estrenó el 17 de febrero de 1951, pero esta interpretación se realiza con
mayor madurez que entonces, denota un progreso.
Guillermo Herrera, buen
actor joven, pero totalmente inapropiado para el Pedro Rojo y Carlos Navarro,
que estuvo muy bajo en relación con el resto del reparto, todos los
intérpretes mantuvieron un alto nivel emotivo.
Dos nueva actrices y un actor se inician en el teatro profesional: Angelina Corona, Irma Lozano y Helio Castillos.
Vaya un adelante para ellos.
En cuanto a Julio Prieto,
es un placer volver a admirar esta excelente escenografía que se está
volviendo clásica para e1 teatro de México.
Una mujer cualquiera. Sala Chopin. Autor, Miguel Mihura. Dirección, Lorenzo de Rodas y
Amparo Rivelles. Escenografía, Enrique Reyes.
Reparto: Lorenzo de Rodas, Amparo Rivelles, etc.
Se supone que esta obra de
Mihura es policíaca y de suspense. El primer cuadro logra interesar,
pero de ahí en adelante, los trucos más infantiles: encuentros casuales, amor
súbito, intuición detectivesca, etc., son puestos en juego por el autor para
tratar de mantener el interés del espectador, y logra con ello lo contrario:
una falta total de verdad escénica.
Sobre estas fallas del
autor se agrega una actuación floja, sin ritmo, que va decayendo en calidad a
medida que transcurre la acción, hasta llegar al final de la comedia, bajo el
nivel del mar.
De la dirección, se
ocurre sólo preguntar ¿pero es que hubo alguna? Y de la escenografía
aseverarse que el camino del actor Enrique Reyes no es el de la escenografía.
Le deseamos a Lorenzo de
Rodas más suerte en su próxima producción.
Otros teatros
Continúa en el Arcos Caracol la divertida farsa de
Antonio González Caballero: Señoritas a
disgusto, en la que Virginia
Manzano vuelve a la comedia con más bríos que nunca.
En el Teatro del Músico sigue Separada del marido con Lucy Gallardo, que merece un premio a su
elegancia para vestir… ¡Ah, creo
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