Teatro Experimental Autónomo. Estreno de Verano y humo de Tennessee Williams, en la sala Molière Armando de Maria y Campos |
En circular mecanografiada, el joven y dinámico animador teatral Xavier Rojas, comunicó a sus amigos su propósito de sustituir el nombre de Teatro Estudiantil Autónomo, con el que había bautizado sus actividades de promotor de representaciones, por el de Teatro Experimental Autónomo, y que habiendo reunido en grupos elementos que en otras ocasiones habían actuado bajo su dirección, y a otros igualmente entusiastas, se proponía representar la bella comedia Summer and smoke de Tennessee Williams. "Hemos tenido que cambiar algunas frases, movimientos, etc., pero nuestro deseo antes que nada es el ofrecer al público y a la crítica una impecable interpretación, un montaje discreto y una buena obra", etc. |
impecable, porque adolece de tremendos contrastes. La señorita Gloria García, la protagonista Alma, dijo de memoria su largo papel; pero no fue Alma sino en contadas ocasiones. No le fue puesto el personaje con riqueza de matices, y los que ella posee son elmentales. Así pues, no hay cabrilleo en el personaje, que es de polifacéticos alcances. En cambio luce radiante su espléndida belleza. El protagonista Tito Reynaldo -nuevo en esta plaza, como se acostumbra decir de un novillero debutante-, merece el mismo juicio que la señorita García. Está bien en conjunto, pero monótono, sin cima ni sima en el desarrollo de su muy escabroso papel. El reparto es largo, y los jóvenes actores aficionados que lo cubren se mostraron esforzados y entusiastas. Luce mucho la interesante belleza de la señorita Diana Gari -en el papel de Rosa González-, y se revela ya con singular dominio sobre la escena, simpatiquísima, rica en matices la señorita Judy Ponte, que arriba al palco escénico del teleteatro, y ocupará en breve merecido sitio por su juventud, su talento y el estudio, sin el que no se llega lejos, ni en el teatro, ni en nada. En conjunto los nuevos discípulos de Xavier Rojas se mostraron muy discretos y disciplinados. |
en espíritu y materia. En ambos está harto patente y equívoca la intención del simbolismo, sobre todo en John, dionisíaco, sin vuelo, que se queda en el simple bon viveur. Alma tiene más poder de seducción, con sus melindres de señorita pacata que frustran sus repentinos pujos de emancipada. En realidad, no hemos visto Verano y humo porque le faltó a la representación el clima de escenografía que pide para su obra el autor. Quien pueda, lea la acotación de Williams a los directores. "Antes que nada el cielo -dice-. Debe haber una gran extensión de cielo, de modo que toda la acción de la pieza tenga ese fondo. Esto ocurre tanto en las escenas interiores como en las exteriores. En realidad, no hay escenas interiores porque las paredes son omitidas o sugeridas apenas por ciertos fragmentos necesarios, como los que pueden hacer falta para colgar un cuadro o contener el marco de una puerta... Un escenógrafo con imaginación puede solucionar (esos) problemas plásticos de distintas maneras y no deberá coartarlo ninguna de mis insinuaciones concretas. La luz juega importante papel. Las armonías de color y demás efectos visuales son de enorme importancia -sigue diciendo Williams-. No debe haber más telón que el de entreacto. Las demás divisiones de la comedia deben efectuarse con cambios y luces. ¿Y la música? -Tennessee Williams previene-. Creo que la comedia exige una partitura original. Debe de reaparecer un tema básico y los puntos en que reaparece han sido indicados por momentos en el original, pero no tan cuidadosamente como le sería si yo trabajara con el compositor". |