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aunque me repita yo, diré que también de Berta Lomelí puede decirse
que este papel [es] el definitivo de su actividad teatral. Con la interpretación
de Penélope logra su arribo a la escala de los elegidos.
Quien de nuevo sorprende por su increíble creación, es Beatriz
Sheridan, quien si el año pasado no obtuvo el premio de la Revelación
Femenina, a pesar de haber estado en la terna, este año, bien merecería sólo
por su interpretación del fantasma –ya no hablemos de la personificación de la momia que hizo en La sonata de los espectros de Strindberg-
el de la mejor actriz del año.
Héctor Ortega, otro actor
extraordinario, que en esta obra realiza dos papeles: el del padre Neptuno, y
el gato, logra también una actuación de primera magnitud, lo mismo que Amparo
Villegas, que realiza una estupenda interpretación de su nodriza.
Extendernos más en
elogios sería forzosamente repetirnos, así pues, sólo mencionaremos que Burdette Zea, a quien habíamos visto ya, pero sólo en papeles
mudos, hace una extraordinaria interpretación de la joven madrastra (primer
papel hablado que desempeña) y de la muñeca; así como Farnesio de Bernal muy bien en el hermano, lo mismo que Álvaro Carcaño, Bernarda Landa
y Xavier Cervantes.
Que en México no existe
la disciplina es un mito, parece decirnos Alexandro al presentar a este grupo de actores |