Grupo de Teatro Popular. (El
aniversario, El oso y Petición de mano). Teatro de la Feria.
Autor: Antón Chéjov. Dirección: Lola Bravo. Escenografía: Serafín Gordon. Reparto: Raúl Zermeño,
Antonio Longoria, Pablo Aguirre, Leticia Gómez, María Elena Pardavé, Andrés Torres, Aída Maycott,
Vicente Cabello, Héctor Bonilla, Mario Castillón, Xavier Marc y
Elizabeth Willert.
El INBA ha iniciado su temporada de Teatro Popular brillantemente, con la escenificación de tres obras en un acto, de Chéjov. Dirige el espectáculo LOLA BRAVO -así con mayúsculas- y es que sus puestas en escena son verdaderas piezas de filigrana en las que está cuidado hasta el menor detalle. Vemos vivir a cada personaje segundo a segundo, minuto a minuto. Lola Bravo les imprime una fuerza interior y un quehacer exterior que difícilmente se logran. Su sentido de la farsa es preciso, exacto, no va más allá ni se detiene jamás antes de la línea justa. Su equilibrio entre la forma -lo exterior- y la emoción -lo interior- es conseguido por esta directora en forma verdaderamente sorprendente. En lo que se refiere a sus actores, son todos ellos alumnos y ex alumnos de la Escuela Teatral del INBA y su trabajo es no sólo brillante sino en ocasiones superior al de muchos actores profesionales. Sobresalen, por ejemplo, Xavier Marc y Leticia Gómez, pero en realidad es injusto mencionar a sólo algunos de los integrantes de este grupo, pues es un trabajo tan homogéneo el de estos jóvenes que resultaría injusto no alabar a todos. Es un ejemplo de trabajo en equipo, sin “estrellismo”, máxima aspiración del verdadero teatro. Vaya nuestro más sincero y caluroso aplauso a cada uno de los integrantes de este grupo: directora, escenógrafo, actores, etcétera, por esta magnífica realización que ojalá atraiga por medio de una adecuada publicidad, a nuestro pueblo. Lola Bravo ha venido a demostrar una vez más que el teatro popular puede y debe ser tan bueno o mejor que cualquier otro teatro.
Asesinato
Teatro
del Granero. Autor: Leslie Sands. Traducción: licenciado Eleazar Canale. Director: Raúl Cardona. Escenografía: arquitecto
Rodolfo Uzeta. Reparto: Julio Taboada, Ángel
Casarín, Lourdes Canale, Stella Inda, Rogelio
Guerra y Bertha Donat.
No sabemos a ciencia cierta a quién se
asesinó, si a un personaje, que por estar muerto no llega a aparecer, o al
público que en este caso resultó ser una pobre víctima sin escapatoria
(bueno... hubo quienes se escaparon después del primero o del segundo actos).
El eje sobre el que se apoya la obra
es tan frágil como si fuera de cristal. La sicología de los personajes no es
ni lógica ni absurda: simplemente no existe. Tan inexplicable es la maldad
inconmensurable de Janet, como el cambio de actitud tan radical de Larry o el
que Jorge Bates decida tomar la personalidad de un asesino, siendo que él no
lo es -aunque la policía lo crea- y cuando tiene en la mano la prueba de su
inocencia. Todo es inexplicable y absurdo; tanto, que el público, después del
segundo acto pensó que ya se había terminado la obra.
Muy bien la actuación de Julio Taboada y la de Ángel Casarín, quien cada día se supera. Rogelio Guerra aparece por vez primera en teatro profesional y su debut es prometedor. Lourdes Canale, en un papel de muy poco lucimiento no podía hacer más. Y Stella Inda, verdaderamente insufrible. Fría y con el terrible defecto de hacer tan frecuentes “inspiraciones” al
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