El telar rojo,
autor y director, Victor Valencia, y para finalizar, el 15 de octubre, Yo soy Zapata, de Luz María Servín, dirigida por Jesús
Cervantes, el mismo que el año pasado dirigió, de la misma autora, El paraje de la luna rota, con lo que se ganó el premio a la mejor
obra, el mejor grupo y una mención honorífica por la escenografía.
Esperamos que este año, lo mismo que los anteriores,
se den a conocer valores ignorados hasta ahora, como ya se ha comenzado a ver
con la actuación de Margarita Isabel.
Ella… yo… y mi suegra.
Teatro Milán. Autor, Gilberto Laporte. Traducción de Irma Terragnuolo. Dirección, Ricardo Mondragón. Reparto: Corzo Duarte, Maresa Monty, Rosa Elena Durgel, Olga Rinzo, Eduardo Fajardo,
Carlos Agosti, Alfredo W. Barrón y Aurora Campuzano.
Es increíble cómo un argumento que “podía” haber sido
ingenioso, es convertido por el autor en sin fin de disparates. Es de esas
obras hechas para divertir que aburren. Con eso está dicho todo, pues si su
único objetivo no lo llena, qué más puede decirse. Las situaciones son
totalmente absurdas, los personajes falsos, el diálogo pesado y no
despierta interés en ningún momento.
La dirección, especialmente en lo que toca al
personaje encarnado por Eduardo Fajardo, deplorable. Quiso darle mucho
movimiento y marea tanto ir y venir. Por lo demás los actores hicieron lo que
pudieron, aunque Aurora Campuzano no pudo casi nada. En cuanto a Rosa Elena
Durgel, es una lástima que se vista con tan poco buen gusto.
La escenografía de Corzo Duarte, es un
buen intento de hacer naturalismo y nada más. |