Cada noche muere Julieta.
Sala Chopin. Autor, Federico Schroeder Inclán. Dirección, Xavier Rojas.
Escenografía David Antón. Reparto (por orden de aparición): José Gálvez,
Graciela Nájera, Magda Donato, Fernando Luján, Manuel Zozaya y Reina Montes.
Indiscutiblemente una de las obras más cuajadas y
valientes de Inclán es Cada noche muere Julieta. En ella
desenmascara el sucio ambiente teatral, pintando y haciendo vivos los
personajes más característicos que pululan en los escenarios del mundo
entero. Desde el genial idealista, que lucha por un teatro limpio y la joven
que ama el teatro y es capaz de una pasión que en un momento dado la ayuda a
sostenerse en el nivel de la dignidad, hasta el empresario que patrocina bajo
“condiciones” equívocas o la actriz que logra “colocarse” pasando por todos
los “escalones” que es menester.
Hay escenas que son un verdadero alarde,
como aquella en que en el tercer acto, el director inicia una reprimenda en
contra de ese ambiente, en defensa de la pureza del teatro; mientras los dos
interlocutores se burlan de él. Si Inclán hubiera puesto ese mismo discurso
en labios de alguien al que se tomara absolutamente en serio, habría
resultado una obra “panfletista”, demagógica, en cambio de esta manera,
desarrolló un discurso en un tono de farsa trágica, que remata en un final de
gran hondura humana. Otro de sus méritos es la enorme poesía que derrama la
obra que al fin nos da a entender que todavía hay algo puro en el
teatro.
La dirección de Rojas, sin
ser tan demostrativa de un dominio escénico como lo son sus direcciones en
teatro redondo, sí sabe hurgar en el carácter de sus personajes hasta
hacerlos aparecer asombrosamente humanos.
De los trabajos de
actuación sobresale en forma relevante José Gálvez, quien se reafirma como
uno de los mejores actores del momento. La escena del “testamento” a que
antes me he referido es una de las pruebas fehacientes de su capacidad de
equilibrio, de fuerza dramática, sin contar con su excelente voz que le
permite recorrer toda la escala de matices.
A buena altura también Graciela
Nájera, demuestra ser una actriz con muchas posibilidades. Fernando Luján.,
aunque bajo de voz, logró destacar un papel que era de muy escaso lucimiento.
Magda Donato y Manuel Zozaya, discretos. Reina Montes,
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