Los signos del zodiaco. Teatro del Bosque. Autor: Sergio Magaña. Dirección: Salvador Novo.
Escenografía: Julio Prieto. Música: Blas Galindo.
La vida
de una vecindad... se dice fácil, se vive difícil y se escribe con muy serias
dificultades. Esta primera obra de Sergio Magaña que ahora repone el
INBA, está escrita con todo el realismo de que ha sido capaz su autor, tal
vez exagerando en algunos momentos la tragedia; y no menciono la palabra
exagerar porque piense que en la vida real no suceda así: todo lo contrario,
siempre la escena resulta limitada para expresar en ella todo el caudal
dramático de la realidad, sino porque quiso Magaña captar tantas situaciones,
que en momentos parece exagerado. Una cosa verdaderamente notable es la
absoluta veracidad de los personajes; son hombres y mujeres que viven, que
palpitan a nuestro lado; no existe un solo personaje falso, desde los
más... grises, si así se les puede llamar, aquellos que pasan en la vida
casi inadvertidos, hasta los más hondamente dramáticos. ¿La tesis?
Podríamos decir que es un planteamiento dialéctico de la lucha
entre el destino y las propias decisiones, sólo se salva en la vida,
aquel que se decide a tiempo, sin titubeos.
El
montaje de la obra merece todo nuestro elogio, cada frase está
medida, cada intención, cada gesto. A pesar de que la obra es larga, el
ritmo que le imprimió la dirección hace que el público no lo sienta.
Desde que
se estrenaron Los signos el zodiaco,
se elogió la escenografía, pero no estaría de más volver a enfatizar sobre su
calidad,
|
|
DIORAMA TEATRAL
Por MARA REYES
|
igual que
sobre la de la música.
El
numeroso reparto nos hace imposible una relación detallada de cada uno de los
ejecutantes, pero sobresalen de una manera categórica Pilar Souza, que
interpreta el papel más importante de la obra; Mario García González,
María Douglas, Raúl Dantés, Carlos Fernández, Elodia Hernández, Luz María
Núñez, Felipe Santander, Rebeca San Román, Yolanda Guillaumin,
etcétera… Las VECINAS, como dice en un momento Soberón, "son
como un coro griego.., majestuosas y terribles" nos hablan de la
realidad, de la verdad, con una naturalidad tan trágica que subleva. Y ese
coro es uno de los mayores aciertos del montaje, hablan, se mueven y
viven siempre apoyando la acción. Nuestras felicitaciones para las
VECINAS: Ángeles Marrufo, Alicia Gutiérrez, Socorro Avelar, Alicia
Quintos y en general para todos los integrantes de esta obra de Sergio
Magaña.
Duda
infinita. Teatro
Ródano: Autora: Margarita Urueta. Dirección: Jebert Darién.
Escenografía: Antonio López Mancera.
Margarita
Urueta intenta presentarnos con esta obra un problema que comienza a ser
vigente en nuestra sociedad capitalina: el homosexualismo. El tema es de
interés y el primer acto plantea con bastante acierto el problema.
El
próximo matrimonio de una pareja es frustrado por
|
|
la aparición de un amigo, Archibaldo, que aleja a
Ricardo de su novia. Hasta ahí la acción dramática va por buen camino, la
relación entre los amigos es obvia y no se sabe qué fuerza tendrá más
predominio en Ricardo, si la que encarna Juliana o la de su amigo. El ritmo
es lento y el diálogo carece de agilidad, no obstante logra interesar. Pero a
la obra le falta en rigor un acto completo, un acto que debería ser el
nudo del conflicto, pero la enconada lucha de Archibaldo por
desprestigiar a Juliana y demostrar a Ricardo que ninguna mujer vale la
pena, aparece ya consumada en el segundo acto y el desenlace ocurre en
el transcurso de él, quedando pues el tercero sin continuidad y sin
acción; en realidad sale sobrando íntegro ese último acto en el que además el
diálogo es bastante pobre y hasta podríamos decir que resulta
en algunos momentos cursi…
En cuanto
a Jebert Darién, creemos que podría imprimirle más movimiento y un ritmo
más acelerado, aunque la obra, en verdad, no le da mucho margen. La
escenografía sobria y ajustada.
Rosa
Elena Durgel en el personaje de Juliana, responde hasta donde su papel
le permite, lo mismo que Eric del Castillo, Carlos Agosti, que encarna el
personaje mejor trazado de la obra; María Stain, Aurora Cortés y Armando
Velasco.
|
|
|
|