Arpas
blancas… conejos dorados. Teatro
Orientación. Autora, Luisa Josefina Hernández. Director,
Héctor Mendoza. Escenografía, José Cava. Reparto: Emma Teresa Armendáriz,
Yolanda Guillaumin, Roberto Nieto, Mario Orea, Pilar Souza, Felipe Santander y Antonio
Alcalá.
Luisa Josefina Hernández,
de la generación de Emilio Carballido y Sergio Magaña, es uno de los valores
cuajados del teatro mexicano, además de poseer una enorme erudición
teatral. A partir de 1951 ha estrenado cinco obras de las cuales Arpas blancas ... conejos dorados, es
su última producción.
La autora en esta obra opone
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varios elementos en forma contrapuntística;
por un lado, el ensueño de adolescencia, y por otro la realidad pura. Al
mismo tiempo contrapone la amargura con la esperanza en la vida. Estos
elementos se van viendo entretejidos en todos los personajes. Luisa
Josefina maneja las situaciones con dinamismo, dialécticamente, hasta resolverlas
en una actitud positiva; hay que aprender a amar la realidad. Y para poder
amarla es preciso aceptarla primero, como dice en un momento la abuela,
con sinceridad, pues sólo enfrentándose a ella con nobleza puede
seguirse adelante con la vida.
Los
personajes, todos, están trazados con fuerza, son auténticos. El lenguaje realista o
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poético según lo precisa el momento posee una calidad literaria
de primera magnitud. En cuanto al grupo, puede decirse que hay una
absoluta coordinación y homogeneidad. Héctor Mendoza logró una dirección
acertadísima. La escenografía, adecuada.
En cuanto
a los intérpretes no se puede mencionar a alguno en especial, Emma Teresa
Armendáriz va en plena ascención de su carrera; Mario Orea como siempre,
con sobriedad y calidad; Pilar Souza con un papel que le queda muy bien, Yolanda Guillaumin estupenda, todos los demás están a la altura. Es
verdaderamente una obra de las que se pueden recomendar sin temor a
arrepentirse.
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