FICHA TÉCNICA
Grupos y Compañías Ballet Teatro del Espacio
Espacios teatrales Teatro del Espacio
Notas Programa de ballet con las siguientes coreografías: Estudio para cinco; Ana Frank, ambas de Gladiola Orozco; La ópera descuartizada, de Michel Descombey
Cómo citar Rabell, Malkah. "Un espléndido programa de ballet". El Día, 1995. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
imagen facsimilar
El Día
Columna Se alza el telón
Un espléndido programa de ballet
Malkah Rabell
En la calle de Hamburgo, entre Varsovia y Praga, se encuentra un local bastante amplio, con un escenario más amplio que la sala del público. Es el Teatro ya muy conocido por los amantes de la danza a veces de los espectáculos dramáticos. Es la Sala del Teatro del Espacio donde la mayor parte del año se ofrecen clases de danza bajo la dirección de dos maravillosas personalidades, como ya hay muy pocas en la mundo: Gladiola Orozco y Michel Descombey: mexicana ella y francés él. Quien de cuando en cuando presentan un programa dancístico de especial originalidad, como en la presente oportunidad.
Desde hace unos días, el viernes 23 de febrero, se inauguró un nuevo programa de danza que me dejó emocionada como pocas veces, formado por tres números dancísticos; Estudio para cincode Gladiola Orozco; Ana Frank, de estreno mundial, igualmente de Gladiola Orozco. inspirado por el Diario de Ana Frank: y el tercer número: La ópera descuartizada de Michel Descombey.
Estudio para cinco no tiene un tema especial. A pesar de esa falta de unidad se antoja de una sola pieza. Tal vez lo une sobre todo esa música que ejecuta a todo lo largo de la danza Gladiola Orozco sobre un tambor, o tal vez sobre otro objeto parecido y sonoro. Nunca he sabido que Gladiola Orozco fuera música, y sin embargo hela aquí llevando el ritmo misterioso de no sé qué instrumento vibrante en la desatada batalla de una danza de cuatro intérpretes. dos parejas, Yolanda Barón, Victoria Luisa, César Reyes y Javier Salazar. Y cada gesto, cada salto cada movimiento que parece llevar por los aires a los bailarines, me arrastra tras ellos, como en un sueño del cual quién sabe si alguna vez voy a despertar. ¡Maravilloso! Ha provocado en mi el mayor entusiasmo de la noche, con su belleza, su fuerza, su emoción que no tiene interpretaciones, ni explicaciones. Una danza que nos arrastra, nos hiere, nos duele, y sin embargo la amamos.
Después de un intermedio de unos minutos, fue anunciado el segundo número, el coreodrama Ana Frank igualmente debido a la coreografía de Gladiola Orozco, y con la interpretación de una bailarina de 16 años Jessica Sandoval.
Drama sin palabras, danza-drama. Historia dancística que habla de una historia humana como símbolo de una tragedia universal. La ejecutaba una muy joven bailarina que por primera vez se encontraba sola en un escenario. Se trataba de su primera aparición –podemos llamarla estelar– de una bailarina jovencita en una danza donde era bailarina y actriz. Tenía la misma edad que ese símbolo, Ana Frank, del martirio de un pueblo –el judío– a manos de otro pueblo considerado por el mundo entero como el más culto, más civilizado, de la humanidad. Sólo lo voy a llamar con el nombre de su partido que lamentablemente nació sobre su tierra: el nazismo, los nazis.
Ana Frank sólo era una pálida imagen de esa inmensa tragedia de un pueblo aniquilado con toda la sapiencia, de un pueblo docto. El único caso en la historia humana cuando un grupo humano es aniquilado con una planificación científica. Y sobre ese escenario del Teatro del Espacio se desarrolló durante 45 minutos la tragedia de esa niña que empieza a vivir, que desea vivir, que tiene miedo de la muerte, joven que junto con su familia fue escondida durante dos años por unos holandeses valientes y humanos que arriesgaron su vida para salvar la de otros seres, las de una familia. Ana Frank fue encontrada y llevada al campo de concentración de Bergen Belsen. Unos meses antes de que se firmara la paz. Dejó un Diario, que hoy pertenece a la literatura universal.
Ese programa del Teatro del Espacio, se clausuró con su tercer número dancístico: La ópera descuartizada, como lo anuncia el programa de la noche: "Idea original, coreografía y puesta en escena de Michel Descombey". Se trata del mismo Michel Descombey que durante años fue el coreógrafo de la Ópera de París, y quien me dijo en una oportunidad, hablando de México: "México es un país joven donde puede suceder lo mejor y lo peor". Michel Descombey ama a México, y México lo ama a él. Y en esa maravillosa danza: La ópera descuartizada basada sobre un montaje, como reza el programa de mano: "de la obra musical de Henry Purcell, con la complicidad de sonidos concretos y música popular cubana".
A decir verdad esta danza tenía quizá un exceso de temática de "Revolución... y muerte". Y en esa complejidad de temática nos embriagamos como con un vino maravilloso.