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Cómo juzga la prensa norteamericana la temida censura teatral en México

Armando de Maria y Campos

    Uno de los corresponsales en México del importante periódico norteamericano New York Times, Paul Kennedy, ha enviado a su periódico una información relacionada con la por alguien [sic] pretendida y por todos temida censura teatral previa. Kennedy tituló su corresponsalía "La industria teatral pretende neutralizar las restricciones del propuesto reglamento". Por considerar de sumo interés esta información que habrán leído millones de lectores norteamericanos, la transmito a los lectores de esta columna:
     "Los autores, productores y actores mexicanos, se preparan a hacer frente a la amenaza de la censura teatral nulificando un código reglamentario. El propuesto reglamento se ha discutido durante varias semanas en el Consejo de Espectáculos. La última recomendación, hecha hace unas tres semanas por Francisco Castellanos en representación de los críticos de teatro ante el Consejo, propone que los espectáculos sean clasificados en tres categorías: para familias, para hombres y para mujeres únicamente.
     El Consejo de Espectáculos está compuesto de actores, productores, comediógrafos y críticos de periódico.
     "Es un cuerpo semioficial, porque el secretario del Consejo Federal del Espectáculo, que regula todas las diversiones públicas, es el secretario también del Consejo.
     "Conforme a la ley, el secretario Adolfo Fernández Bustamante tiene autoridad para suprimir las obras que no considere apropiadas para la escena. Y es el ejercicio de esta autoridad lo que ha determinado directamente durante los últimos meses la elaboración del plan en que ahora trabaja el Consejo. El rumor de que estaba en formación un código de censura que se implantaría si los elementos interesados no entraban en actividad, es lo que ha determinado estas inquietudes. La realidad parece ajustarse a ese rumor.

    "Compromisos.- Conforme al decir de un miembro del Consejo, el reglamento en su aspecto actual comprende una serie de compromisos entre la gente de teatro y las autoridades de diversiones. Uno de ellos, concertado  en principio, es que los espectáculos considerados como impropios para menores, principien más tarde, o sea a eso de las 10 p.m.
     "Uno de los puntos más discutidos y que ahora parece bien difícil de solucionarse, es el relativo al sometimiento de obras a la censura antes de que los ensayos den principio. Algunos autores y productores (empresarios) apoyan este procedimiento alegando que de este modo se ahorran gastos que resultarían inútiles si la obra era rechazada.
     "Otro grupo, encabezado por Rodolfo Usigli, uno de los principales autores mexicanos, insiste en que esta previa censura es ilegal y establece un peligroso precedente para la escena. El señor Usigli sostiene que tanto el autor como el productor se encuentran en mejor terreno cuando la obra ya ha llegado al escenario, porque entonces, si es atacada por las autoridades, el autor puede defenderse mejor, mediante el apoyo de la opinión pública. Aun cuando indirectamente, fue una obra de Usigli la que provocó dificultades y suspensión final de tres obras. Su Jano es una muchacha provocó una grita cuando fue presentada en 1952. La acción del argumento transcurre entre un burdel y la casa de una familia.
     "La Opinión Pública.- Se hicieron algunos intentos para retirarla; pero el señor Usigli (autor y empresario a la vez) sostuvo que el público era el mejor juez que debería fallar si la obra era o no inconveniente. Ganó el punto y la obra duró en cartel seis meses, con una ganancia de 600,000 pesos (48,000) de ganancia neta, con lo que estableció un récord de duración y ganancias en el teatro mexicano.

    "Según el productor, el éxito de su esfuerzo provocó que muchos autores y empresarios exhibieran obras nacionales y extranjeras con la esperanza de fáciles utilidades. Esto provocó que la Liga de la Decencia Mexicana solicitara la censura. Tres obras fueron atacadas sin éxito y durante este año, tres temporalmente suprimidas.
     "Gran escándalo se formó alrededor de la obra Conflicto entre mujeres, basada en un tema de perversión. Finalmente, se permitió su representación una vez que fue eliminada una escena tachada de inconveniente.
     "Posteriormente, la obra italiana Isla de Chivos fue suprimida. Después fue presentada privadamente y provocó una gran controversia, en la que gran parte del público se puso de parte de las autoridades. La medida final que trajo la amenaza de una huelga citadina de actores y trabajadores teatrales, fue la temporal suspensión de la comedia de Tennessee Williams: El gato sobre el tejado caliente".
     En vísperas de abrirse con toda formalidad la temporada teatral de este año 1956, con el estreno en La Capilla de: A ocho columnas de Salvador Novo; de la reapertura del teatro de Los Insurgentes con la pieza Witness for the prosecution, de Agatha Christie; del estreno de La sonrisa de la Gioconda de Aldous Huxley, en la sala 5 de Diciembre, y de la solemne inauguración en Monterrey del teatro María Tereza Montoya, a cuya solemnidad asistiré, no está de más que nuestros lectores conozcan lo que sobre nuestra situación teatral se piensa en los Estados Unidos.