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Se habla de Shakespeare con motivo del estreno de una paráfrasis de Macbeth. III

Armando de Maria y Campos

    La crónica que a manera de pregón lancé hace una semana desde esta columna con motivo del estreno en México de una paráfrasis de la tragedia Macbeth de William Shakespeare, en la que citaba fechas y fichas de este autor entre nosotros, me ha valido algunas aclaraciones, como tenía que ser, porque no pretendí agotar el tema de "Shakespeare en los teatros de México" en un par de cuartillas. El asunto, por numeroso, tiene interés, y más en estos días en que una ráfaga de tragedia shakesperiana cruza -grito, fuego y pasión- por nuestro tinglado doméstico.
     Abundan las paráfrasis de obras de Shakespeare y son numerosos los parafrasies [sic] de la genial producción. Ante todo, ¿que es paráfrasis? Primero que nada, "desenvolvimiento", "aclaración". Y ya la cosa más detallada: "Explicación de un texto con más extensión de la que tiene el texto mismo". La paráfrasis para hacer comprender el sentido de una cosa, se vale de sus equivalentes. Los filólogos la distinguen de la "glosa", que explica la palabra, y del "comentario", que lleva al punto oscuro de la cuestión cuantos razonamientos puedan esclarecerla. La paráfrasis ha sido usada principalmente para las Sagradas Escrituras, y en particular para los Salmos. La paráfrasis más famosa de los Libros Santos es la hecha en caldeo, que los judíos llaman targum, interpretación o traducción; versión que tuvieron que hacer los levitas después del destierro en Babilonia para que la plebe pudiera entender el sagrado texto, ya que durante los setenta años que duró la esclavitud había llegado a olvidar su lengua nativa. Paráfrasis de los Salmos realmente excepcionales son las que hizo fray Luis de León. Igualmente son célebres paráfrasis las del Génesis, de Coemon; la del Nuevo Testamento, de Erasmo, y la de Massillon sobre los Salmos. Para que "la plebe -el público en general- pudiera entender el sagrado texto" shakesperiano, el poeta español León Felipe hace paráfrasis de la obra dramática del genio de Stratford.
     Voy a intentar un recorrido por nuestros teatros desde que  tengo noticia de la presencia en ellos de Shakespeare. No será nunca completo o exacto, pero sí útil y aleccionará y evitará que alguien, de aquí o de fuera, nos salga con que "por primera vez en México, Shakespeare...", etcétera, etcétera.
     1852.- Teatro Nacional de México. Compañía de Opera Italiana de Balbina Steffennone. Estrena Otello, cantando la parte principal Lorenzo Salvi. Este Otello es el de Rossini.
     1854.- Teatro de Oriente de México. Compañía de Opera Italiana de Enriqueta Sontag. 1 de junio. Otello de Rossini. Desdémona, la Sontag; Otelo, Juan Bautista Bordas; Yago, Specchi.
    1855.- Teatro Nacional de México. Compañía de Opera Italiana de Amilcare Roncorini. 8 de noviembre, estreno de Capuleti e Montechi -sobre Romeo y Julieta- de Rossini y Vaccai, con Felicitá Vestvali, en Romeo, y Marietta Almonti, en Julieta.

    1856.- Gran Teatro Nacional de México. Compañía de Opera Italiana, con Adelaida Cortesi. Noviembre 10, estreno de Macbeth, libreto sobre el texto de Shakespeare, de Piave, música de Verdi.
     1861.- Gran Teatro Nacional. Compañía de Opera Italiana de Max Maretzek. Romeo y Julieta, por Elena D'Angri y Enrique Testa. (Es la ópera de Bellini).
     1863.- Gran Teatro Nacional. Compañía de Opera Italiana con cantantes mexicanos. 27 de enero, estreno de Romeo y Julieta, primera ópera del maestro mexicano Melesio Morales, libreto compuesto por él mismo -¡si sería una paráfrasis!- sobre el de Shakespeare. La cantaron su hija Paulina, como Julieta, y la Tommasi (italiana), como Romeo.
     1865.- Gran Teatro Imperial. Compañía Lírica de Anibale Bianchi. Con Isabel Alba y Angela Peralta. el 18 de octubre se canta Macbeth, con libro inspirado en el de Shakespeare, de Piave, por Isabel Alba y Cesar Libreti. Macbeth había sido estrenada en Florencia, en 1847.
     1886.- Se estrena en el teatro Arbeu, el 8 de julio, "un arreglo" a la escena española del célebre drama trágico -Hamlet- hecho en cuatro actos y en verso, por Manuel Pérez Bibbins y Francisco López Carvajal.
     1887.- Gran Teatro Nacional. Compañía de Opera Italiana de Napoleón Sieni. 18 de noviembre, Otelo, libro de Arrigo Boito, según Shakespeare; se dijo que la partitura era de Verdi -recién estrenada en Milán-, pero resultó apócrifa-; por Francisco Giannini y Lina Cerne.
     1888.- Teatro Arbeu. Compañía Dramática de Leopoldo Burón y Luisa Martínez Casado. En junio representan sendas versiones de Hamlet y Otelo -serían paráfrasis-, de autores españoles.
     1888.- Gran Teatro Nacional. Compañía de Opera Italiana de Napoleón Sieni. Se canta el verdadero Otelo de Verdi, libro de Boito. Adela Gini Pizzorni canto la Desdémona y Enrico Pogliani, el Yago. (Se reprochó que la orquesta fuera escasa y mediocre).
     1889.- Gran Teatro Nacional. Gran Compañía Dramática Italiana de Giovanni Emanuel; primera actriz Virginia Reiter. Debut con Otelo, el 25 de enero. Con Francesco Valenti en Yago. El 12 de febrero, Emanuel se beneficia con Hamlet. En la misma temporada la Reiter y Emanuel hacen Romeo y Julieta y El rey Lear (naturalmente en italiano). La compañía va a Guadalajara, y también representa las obras de Shakespeare; vuelve al Principal, de México, y además de las citadas, Emanuel interpreta Otelo.
    1880.- Gran Teatro Nacional. Compañía Bernis-Burón. Primer actor, Leopoldo Burón. 3 y 5 de julio, estreno de Hamlet, imitación -¿o paráfrasis?- de Carlos Coello. Muy bien Burón; no gustó la adaptación y se llamó "bárbaro" a Coello. Se recordó lo que Victor Hugo dijo en el prólogo a las obras de Shakespeare. Y viene ahora como anillo al dedo: "En tiempo de los Estuardos, Driden declaró a Shakespeare 'caído en desuso', Lord Shafthesbury le calificó de 'ingenio que ya no era de moda'". Danevant, su

hijo natural, refundió algunas de sus obras, entre ellas Macbeth, "para hacerlas pasables al público inglés". En 1707, Nahun Zate publicó un Rey Lear. advirtiendo a los lectores, "que había tomado la idea de un autor desconocido que había leído por casualidad". Lo mismo sucesión con otras obras: Bien está lo que bien acaba, fue arreglada primeramente por Pilon para Hay Market, y refundida después por Kemble para Druy Lane. Mucho ruido para nada, tuvo dos arregladores; Cimbelino, cuatro; Coroliano, otras cuatro. El timón de Atenas fue igualmente refundido cuatro veces por distintos autores "para hacerle más agradable al público inglés". La Desdémona de este Hamlet la hizo Sofía Alverá. El 17 de julio, y a beneficio de Burón, se representó Otelo, según un arreglo de un señor Retes.
     1890.- Gran Teatro Nacional. Compañía de Opera Italiana de Abey y Grau. Primeras figuras Adelina Patti y Francesco Tamagno. El 18 de enero se estrena el verdadero Otelo de Verdi, con Tamagno y María Emma Albani Gye. Se repite varias veces.
     1890.- Gran Teatro Nacional. Compañía de Opera Italiana de Napoleón Sieni. El 18 de octubre, estreno de Romeo y Julieta, de Gounod. Se canta también Otelo. Aquella la estrenan Guiseppina Musiani y Oreste Emiliani.
     1891.- Teatro Principal. Compañía Dramática Italiana de Luis Roncoroni, con Adelaida Brignoni y Clara Della Guardia. Interpretan Hamlet (en italiano).