FICHA TÉCNICA



Título obra Best of antinavideños

Dirección Angélica Rogel

Notas En el programa se tres obras: El orgullo de la familia de Itzel Lara, Twinkle, Twinkle, Little Star de Issac Velasco, Batman Claus de Luis Guerrero y Dios de porcelana fría de Mario Alberto Monroy

Referencia Alegría Martínez, “Temporada agridulce”, en Laberinto, núm. 706, supl. de Milenio, 24 diciembre 2016, p. 11.




Referencia Electrónica

Laberinto, Milenio

Columna Teatro

Temporada agridulce

Alegría Martínez

Tomar conciencia de que uno mismo es el pavo de la cena, trabajar como botarga navideña, ser perseguido por un niño Jesús de porcelana y seguir el itinerario de un Batman Claus es parte de lo que este año, al cumplir trece años de actividad escénica, propone Best of antinavideños, montajes para quienes necesitan zafarse de la neurosis decembrina o al menos compartir durante un poco más de una hora el humor negro que se escurre entre los pliegues de este periodo agridulce.

Como si se tratara de un grupo de resistencia que se reúne contra todo obstáculo, los espectadores esperan que se dé entrada a una especie de asilo social contra Santa Claus, renos, villancicos, campanitas, nacimientos y árboles con esferas. Ante una pequeña mesa de madera que de inmediato se limpia y cubre con un mantel de nochebuenas en cuadrícula, el personaje llamado Ernesto Rodríguez se prepara a sí mismo, o al menos lo intenta ante una pavera, en abierto acatamiento a la orden materna de constituirse en el plato principal de la cena del 24 de diciembre, y aunque por fuera tiene forma de señor, desde niño –nos cuenta– comía semillas y cloqueaba.

Esta anécdota tragicómica, representada por Mario Alberto Monroy, remite a esa dulzura materna que invierte muchos años en provecho propio. Titulada El orgullo de la familia, la obra breve escrita por Itzel Lara en 2013 y seleccionada para la etapa actual de lo mejor de obras antinavideñas, que iniciaron su andadura en 2004, subraya esa aterradora emoción del que debe inmolarse para ser querido.

La golpeada vida de una actriz venida a botarga, y capacitadora de un ejército de trabajadores publicitarios, es parte de lo que expone Twinkle, Twinkle, Little Star, de Issac Velasco, elegida entre las obras de 2011. Desde la parte interna de su acolchonada estrella amarilla con orillas rosa mexicano, la actriz Carmen Ramos expone a los espectadores, como si se tratara de sus alumnos, las circunstancias por las que pasan estos empleados "que llevan alegría a los centros comerciales". El personaje de Ramos, quien no por ser estrella en esta ocasión olvida los rituales del gremio actoral, se dirige al patio de butacas con la rabia adolorida de una actriz que no está en el lugar que merece. Inmerso en la vorágine de la época que nos vuelve "zombis del capitalismo", su personaje, agobiado por infortunios personales, cumple enfáticamente con la encomienda de su empresa, mientras su interior se derrumba.

En alusión a la similitud del ambiente entre Ciudad Gótica y la Ciudad de México, Batman decide salvar los juguetes robados por el Guasón en Batman Claus, de Luis Guerrero. Esta obra de 2013 cuenta con la actuación de Miguel Conde, quien vestido como el superhéroe comparte su experiencia guiado por una noble causa con resultados opuestos, solventados por la violencia. El actor, enfundado en su traje negro, hace que su personaje exude simpatía para coronar el objetivo contradictorio de su misión, acompañada de las consabidas onomatopeyas del viejo programa televisivo, que el mismo Conde saca a manera de mini pancartas.

Un pitufo bromista y un niño Dios de nacimiento casero son los personajes agigantados en la mente de un chico agobiado por rumores escolares, envuelto en sucesos cotidianos en los que hay una madre sexualmente activa y una sociedad que sufre residuos de errores panistas. El planteamiento pertenece a la obra de 2012 Dios de porcelana fría, escrita por Mario Alberto Monroy e interpretada por Ginés Cruz.

Insertas en un contexto que nos pertenece, reveladoras de fobias decembrinas y emociones oscuras, las cuatro obras de Best of antinavideños, con dirección de Angélica Rogel, son divertidas, distintas en cuanto al nivel de dramaturgia y actuación, por lo que conviene asistir sin prejuicios y abiertos a recibir el espacio de refugio que contra viento y marea cumple trece años.