FICHA TÉCNICA



Título obra Poderoso

Autoría Humberto Pérez Mortera

Dirección Hugo Arrevillaga

Elenco Tsayamhall Esquivel, Leonardo Zamudio, Sabina Cobos, Miguel Ríos

Escenografía Atenea Chávez y Auda Caraza

Referencia Alegría Martínez, “Qué importa el mundo”, en Laberinto, núm. 597, supl. de Milenio, 22 noviembre 2014, p. 10.




Referencia Electrónica

Laberinto, Milenio

Columna Teatro

Qué importa el mundo

Alegría Martínez

La recreación del fragmento de una época como regalo para evitar el olvido y la presencia de un objeto que funciona como escucha, receptor de inquietudes y consejero silente, abren espacio para echar un vistazo a las vivencias durante la enseñanza secundaria, cuando la zozobra era un estado intermitente. Mediante un montaje sostenido esencialmente en el trabajo actoral, Poderoso, de Humberto Pérez Mortera, refleja a los jóvenes de hoy en su acontecer cotidiano y para quienes han dejado atrás la juventud revive aconteceres que seguramente marcaron su vida.

Bajo la dirección de Hugo Arrevillaga Serrano, dos actrices y dos actores dan consistencia a más de nueve personajes a través de vertiginosas y eficaces transiciones que, sin resquebrajar la ficción, aportan agilidad y una dosis extra de humor a la puesta en escena.

Atenea Chávez y Auda Caraza construyeron una sencilla y mínima escenografía consistente en un plafón de madera con orillas de aluminio sobre todo el ancho del escenario y espacios abiertos en la parte superior e inferior, por donde se deslizan velozmente los jóvenes personajes, dando al espectador la impresión de que atisba tanto lo que sucede fuera de la escuela secundaria como a unos pasos del mismo lugar, dentro del salón, en el patio e incluso en la casa de los estudiantes, todo gracias al potente trabajo actoral de los cuatro intérpretes.

Humberto Pérez Mortera, dramaturgo, traductor de obras escritas por Wajdi Mouawad, Jennifer Tremblay y Eugene O'Neil entre muchos otros, entrega un texto ágil y honesto, en el que ese entramado de acuerdos y desacuerdos implícitos entre compañeros y maestros posee una sólida urdimbre dramatúrgica, de modo que resulta un buen viaje a la memoria, a la viva sensación que nos dejó el maestro detestado, el compañero abusivo, o lo desértico que puede volverse el vínculo con los padres por diversas situaciones, pero por fortuna también la vigorosa unión que se fragua en esa época.

Poderoso es una propuesta escénica que conserva la espontaneidad y frescura de los alumnos de secundaria, su asombro y dramatismo, sus temores frente a la posibilidad de acercarse siquiera a esa persona que les gusta, el terror ante la maestra que oculta su amenaza bajo un tono de voz autoritario con falsos rasgos de amabilidad, los chantajes y agresiones entre compañeros y los conflictos del hogar que los chicos cargan a lo largo de sus días, así como sus rasgos solidarios, su ingenuidad y su dulzura.

La dirección de Hugo Arrevillaga Serrano, sustentada en la energía y capacidad de los actores que interpretan fielmente personajes de menor edad, consigue que Tsayamhall Esquivel y Leonardo Zamudio recreen a sus jóvenes personajes y, en el caso de la actriz, a la madrastra egocéntrica, a una maestra y a la chica guapa del salón. Pasa lo mismo cuando interviene Zamudio con su creación de la apodada "Visigoda", detestable profesora a quien trae al presente con un cambio de tono en la voz, un gesto distinto y una mochila en el vientre, y de la petulante amiga de la guapa con solo ponerse la capucha de la sudadera, o al abrumado padre de Sofía mediante un tímido tono de voz y a la exigente madre de Miguel con un marcado acento regional.

Por su parte, Sabina Cobos y Miguel Ríos conservan la línea de sus personajes de principio a fin, al interpretar a dos amigos: ella a la eterna alumna nueva en todo plantel, con madrastra y poca atención paterna, y él a un joven que alcanza calificación de diez, absorto por una chica que ni lo mira y a quien intenta atraer, mientras pide consejo a un lumínico personaje inanimado, a quien se dirige para compartir su temor y sus deseos, héroe de historieta que el mismo personaje crea a espaldas del mundo.

Poderoso es una de las escasas buenas opciones de teatro para adolescentes que incluye al espectador adulto. Equivale a un vertiginoso y divertido viaje a esa etapa en la que cada situación es un detonante de emociones inéditas.