FICHA TÉCNICA



Título obra Érase una vez

Autoría Jaime Chabaud

Dirección Marco Vieyra

Elenco Antonio Zúñiga, Margarita Lozano, Christian Cortés, Hasam Díaz, Leonardo Zamudio, Gustavo Linares

Escenografía Philippe Amand

Música Iker Arce

Vestuario Mario Marín del Río

Referencia Alegría Martínez, “Una imagen del abismo”, en Laberinto, núm. 575, supl. de Milenio, 21 junio 2014, p. 10.




Referencia Electrónica

Laberinto, Milenio

Columna Teatro

Una imagen del abismo

Alegría Martínez

Esta dramaturgia propone un universo sin acotaciones ni restricciones de tiempo y espacio, a la vez que contiene alusiones directas a la incongruencia bélica mediante parlamentos cortos, definidos, directos y crudos. Expresiones sintomáticas de la destrucción que ha dejado en los inmigrantes de distintos continentes su participación en los conflictos del mundo.

El director se toma la libertad de elegir si los personajes son hombre o mujer y de sugerir un lugar de acción. En Érase una vez (Oc Ye Nechca), de Jaime Chabaud , seis jóvenes se enlistan desde la valentía que da la ignorancia, o desde la inocencia, en una guerra ajena contra enemigos desconocidos. La muerte de algún semejante es el peldaño para alcanzar otro estatus, eco de un juego virtual que se vuelve realidad en el peor momento.

Con el sarcasmo y el humor que Jaime Chabaud domina, la obra atisba en la guerra interna de unos personajes que pueden ponerle nombre a su propia batalla. Actores y director aceptan el desafío y hacen uso de esa licencia que sugiere el texto al completar con breves fragmentos de lo que supongo historia propia la de unos personajes que si bien se salen del tono general de la obra, también se acercan palpablemente al espectador.

Marco Vieyra dirige con acierto Érase una vez y exige a los actores, además de su interpretación, un fuerte trabajo físico –coordinado y centrífugo– en plena compenetración con tablas de madera que forman parte del diseño escenográfico de Philippe Amand: elementos con los cuales los actores construyen muros, bombarderos, armas, puentes, cuarteles, montañas, cuartos de duchas, edificios, lanchas de salvamento y despeñaderos.

Como un crucigrama en el que las letras –según se ubiquen– son los personajes –signos que adquieren el valor de la palabra conforme la acción avanza–, la conocida frase "Érase una vez..." trastoca su sentido fantástico para mostrar un suceso de terror que se vive hoy sin que se perciba la señal de que todo puede revertirse.

Los personajes son piezas de un muestrario humano universal que entregan su vida sin pensar en la muerte; que remiten a Michoacán, a dos de sus platos típicos, y también al espejismo prometido por el vecino país del norte como anzuelo seductor para reclutar personas en calidad de combustibles para su guerra contra los habitantes del desierto.

Antonio Zúñiga –director de Carretera 45 Teatro en coproducción con Teatro UNAM–, Margarita Lozano, Christian Cortés, Hasam Díaz, Leonardo Zamudio y Gustavo Linares interpretan personajes que adquieren su nombre y lugar en la escena, su forma inequívoca, su ritmo dentro de un todo energético, físico y sonoro, que no consiente distracción o titubeos, para constituir ese ejército que remite a todos y a la vez enmarca un perfil preciso del ser humano.

A buenos años de distancia de aquel Circo para bobos, y ahora desde la madurez profesional, Vieyra se adueña de un texto abierto y complejo para darle cuerpo, estructura plástica, sonora, física y dimensión humana. Abre así paso a la convivencia de todos los elementos –incluidos el humor y la ternura– que llegan a colarse en una experiencia creada junto a un elenco que se entrega con profesionalismo y energía.

Érase una vez, con música original y electroacústica de Iker Arce que cimbra como los pasos y los golpes de madera, más el vestuario de Mario Marín del Río que alude a jóvenes y soldados del mundo sin rango, da un tirón a la relajada conciencia, otorga imágenes, sonoridades, gritos de auxilio y un toque de sabor a ese único alimento que nos transporta al lugar del que somos, cualquiera que éste sea.