FICHA TÉCNICA



Título obra Los arrepentidos (Angrarna)

Autoría Marcus Lindeen

Notas de autoría María Renée Prudencio / traducción

Dirección Sebastián Sánchez Amunátegui

Elenco Margarita Sanz, Alejandro Calva

Escenografía Hania Robledo

Iluminación Xóchitl González

Vestuario Josefina Echeverría

Espacios teatrales Teatro Helénico

Referencia Alegría Martínez, “Los arrepentidos”, en Laberinto, núm. 545, supl. de Milenio, 23 noviembre 2013, p. 10.




Referencia Electrónica

Laberinto, Milenio

Columna Teatro

Los arrepentidos

Alegría Martínez

Margarita Sanz y Alejandro Calva son los intérpretes de Los arrepentidos (Angrarna), de Marcus Lindeen, una obra documental y una de las pocas puestas en escena en las que el espectador se mantiene atento e inmóvil, mientras escucha y mira conversar a dos personas. Teatro indispensable sobre la identidad, la búsqueda de satisfacción y el autoreconocimiento.

Sebastián Sánchez Amunátegui, quien se ha desempeñado como productor escénico e incursiona en la dirección por segunda ocasión, lo hace con un texto sólido que parte de circunstancias y personajes verídicos, una buena traducción de María Renée Prudencio, una sencilla y precisa escenografía de Hania Robledo que utiliza solo una mesa, dos sillas y una pantalla, la certera iluminación de Xóchitl González y el vestuario de Josefina Echeverría, todo vinculado sustancialmente a la sólida actuación de Sanz y Calva.

Esta magnífica mancuerna de actores, realiza un complejo trabajo de contención que mantiene la tensión dramática en un fino equilibrio durante el transcurso de una conversación entre dos hombres que comparten su experiencia tras haber cambiado de sexo y la necesidad de regresar por el camino andado años más tarde.

Alejandro Calva con gafas oscuras, pantalón, camisa azul y senos apresados bajo los botones, interpreta a Mikael transformado en Mikaela, cuya voz pausada y frágil emerge de un cuerpo cautivo en la rigidez, cuya expresión abarca a la audiencia hasta sumergirla en los acontecimientos clave de una existencia marcada por la inseguridad, el temor y la inmensa ansiedad de aceptación.

Margarita Sanz, en la cumbre de una prolífica trayectoria escénica, hace el papel de Orlando, personaje que vivió su transformación en mujer durante la década de los 60, cuando la homosexualidad era vista como un delito y el cambio de sexo como transgresión mayor.

Isadora en el cuerpo de la Sanz, operada de nueva cuenta para volver a ser Orlando, ataviada con un traje en terciopelo rojo, incluidos camisa y calcetines, para llamar la atención, como lo revela con valentía, es un hombre que se ha hecho fuerte al atravesar barreras de ignorancia , estupidez y prejuicios con paso firme.

Los arrepentidos es una obra que surge de la entrevista radiofónica que le hiciera Lindeen a estos dos hombres, cuyas historias trasladó más tarde al teatro y en 2010 al documental cinematográfico (Regretters). Plática que expone el miedo natural del ser humano a no ser aceptado, la urgencia de saber quién se es en realidad y que revela lo que han experimentado dos personas que tomaron una decisión que al paso del tiempo y a la luz de los resultados, consideran equivocada.

Un valeroso reconocimiento del error une a Orlando y Mikael, quienes exponen lo que desearon, padecieron y comprendieron cada uno por su camino, con más de 20 años de diferencia, en contextos y tras objetivos distintos, después de la operación que esperaban transformara su existencia en algo mucho mejor de lo que era su estado cotidiano.

“El sueño majestuoso de ser alguien en la vida”, dice Mikael, con la nostalgia de lo inalcanzable, personaje que se reconoce como un hombre frágil al que invaden las preguntas que Orlando responde directamente, se trate de la sociedad, los medicamentos, la salud, el sexo, el matrimonio, el dolor físico, la felicidad o los secretos que implica la operación, más allá de la genitalidad o el sexo.

Sanz y Calva son honestos como sus personajes, francos y abiertos para enfrentar el arrepentimiento de sus personajes que reconocen el dolor del retroceso, pero eligen empezar de nuevo en un ámbito hostil donde comparten con una inmensa mayoría los miedos y las inseguridades, pero donde casi nadie está dispuesto a transitar ni un centímetro en busca de un destino que pueda ser diferente.

Los arrepentidos es, sobre la escena y fuera de ésta, gracias a sus protagonistas en la realidad y en la ficción, un suceso que es necesario ingresar a nuestra experiencia, que mucho comparte con la de Isadora y Orlando, la de Mikael y Mikaela, en esa incesante lucha por ser quien se desea sin temor a las personas, a sus prejuicios y a los descubrimientos que en el trayecto podamos hacer de nosotros mismos.