FICHA TÉCNICA



Título obra Planeta cúbico

Autoría Juan Carlos Vives

Dirección Juan Carlos Vives, Luis Lesher y Américo del Río

Elenco Gina Martí, Aldo Escalante, Daniela Aguilera, Alejandra Reyes, Antonio Alcántara, Fabricio Fernández, David Sepúlveda Delgado, Andrea Bakjejian, Gabriela Montiel, Sofía Sylwin, Naza Gómez, Alejandra Toledo, Karina Lechuga, Carolina Gómez de Orozco, Florencia Ríos, Berenice González

Música Diego Alejo

Espacios teatrales Casa Azul

Productores Frank Carrera Maul

Referencia Alegría Martínez, “Conflictos entrelazados”, en Laberinto, núm. 522, supl. de Milenio, 15 junio 2013, p. 10.




Referencia Electrónica

Laberinto, Milenio

Columna Teatro

Conflictos entrelazados

Alegría Martínez

Una fonda en el primer piso, de la que salen en charola bebidas no autorizadas hacia el segundo nivel, un prostíbulo justo ahí y un departamento donde conviven un matrimonio formado por un contador y su mujer y la madre de ésta que tiene un padecimiento grave, son los tres escenarios en los que acontece la acción de Planeta cúbico, espacio habitado por meseras, prostitutas, enfermeras, estudiantes, amantes, mafiosos y algún policía de inocente apellido.

Esta puesta en escena invita al espectador a presenciar, la primera vez, solo una parte del universo de acciones que ocurren de manera simultánea en tres habitaciones distintas de un inmueble, donde 16 personajes conviven y entrelazan sus conflictos, como si un hilo invisible hilvanara su existencia con la de todos los seres humanos que coinciden en los tres espacios de los que escapan gritos, pasos urgentes, golpes y el eco de un cúmulo de sucesos que generan la inquietud en quienes observan la entrada y salida de los distintos personajes, presos de un fragmento de reacción, cuya acción detonante –en algunos casos–, ocurrió en otro piso.

Habría que acudir tres veces para poder abarcar el total de esta propuesta escrita por Juan Carlos Vives, quien dirige junto con Luis Lesher y Américo del Río a un grupo de jóvenes actores y actrices, quienes imprimen con vigor el misterio solapado de unos personajes que dan pistas de lo que sucede con su vida durante el lapso en que se les puede ver y escuchar.

Planeta cúbico es un trabajo alentador en tanto todos los involucrados hacen percibir al espectador que algo en verdad extraño y urgente sucede ahí, dentro de una construcción que nos contiene a todos y que tal como en la vida, nadie puede tener todas las piezas a la vista para armar el rompecabezas completo, aunque sí la posibilidad de afinar su concentración para acercarse a lo que más llame su interés en la habitación que le toque en suerte permanecer.

El texto de Vives, cúbicamente complejo en su estructura, construye un caos en ascenso que se desata lentamente hasta volverse centrífugo mediante diálogos actuales, inteligentes y enigmáticos que rumbo al final, caen libremente sobre una red fársica que el espectador disfruta.

Sencilla y eficaz en su diseño escenográfico, al menos en el área de la fonda que remite a los merenderos cotidianos con sillas y mesas de metal, cortinillas de cocina, trastos llanos de mesa humilde, larga barra con espejo de pared y una reproducción pictórica, que para saber por qué fue sustituida habrá que estar en otro de los escenarios, Planeta cúbico apuesta con buenas herramientas al desempeño actoral y al contrapunto de acciones resueltas por los tres directores.

Teatro joven que avanza por buena ruta y mantiene cupo lleno a través de una difusión que parte de las redes sociales y solicita reservar vía correo electrónico o Facebook.

El equipo de actores conformado por Gina Martí, Aldo Escalante, Daniela Aguilera, Alejandra Reyes, Antonio Alcántara, Fabricio Fernández, David Sepúlveda Delgado, Andrea Bakjejian, Gabriela Montiel, Sofía Sylwin, Naza Gómez, Alejandra Toledo, Karina Lechuga, Carolina Gómez de Orozco, Florencia Ríos y Berenice González, propone un teatro distinto y vital que mantiene al público en estado de alerta para no perder la ocasión de ser partícipe de una experiencia tridimensional.

Con producción de Frank Carrera Maul y música original de Diego Alejo, esta obra que exhala humor y sarcasmo, abre sus caras cual ventanas internas, para dejar atisbar más allá de lo que la figura proyecta, la irradiación de engaños descubiertos, venganza, conflictos personales, decepciones, contubernios, amenazas y muerte en un solo contendor.