FICHA TÉCNICA



Título obra El mago de Oz

Autoría L. Frank Baum

Grupos y Compañías Teatro de marionetas en Estocolmo

Referencia Armando de Maria y Campos, “Teatro de marionetas en Estocolmo”, en El Heraldo de México, 10 octubre 1966, p. 7.




Título obra La ópera de tres centavos

Autoría Bertolt Brecht

Grupos y Compañías Teatro de marionetas en Estocolmo

Referencia Armando de Maria y Campos, “Teatro de marionetas en Estocolmo”, en El Heraldo de México, 10 octubre 1966, p. 7.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   10 de octubre de 1966

Columna Escenarios

Teatro de marionetas en Estocolmo

Armando de Maria y Campos

De Oriente a Occidente el teatro de marionetas, o de títeres o de funda y guante, es tan viejo como el mundo, y camina a grandes zancos, ajustándose a los tiempos en que vive. De los títeres que trajo a México Hernán Cortés a los de los hermanos Rosete Aranda hay un transcurso de siglos. Sin embargo, en el fondo, son los mismos. Mientras tanto en el Japón existía el espectáculo de marionetas muchos siglos antes. Los japoneses no son tan estáticos como parecen: espíritus de fina sensibilidad evolucionan lentamente al paso de los siglos. En distintos puntos del mundo, Europa en todo su mapa, las marionetas aparecen para divertir a los niños. Se refinan, se adaptan a la época, toman de uno y otro país y al final se crean espectáculos de encanto y maravilla.

El INBA ha aprovechado una gira del. teatro de marionetas de Estocolmo, que es por ahora el mejor del mundo. Rompió las tres paredes de los títeres italianos de Podrecca y se introdujo en el mundo de la fantasía desbordada, aprovechando cuanto el hombre inventa día a día y puede utilizar para crear un espectáculo sin fronteras. La fantasía no las tiene.

En las marionetas de Estocolmo existe, por supuesto, un texto, e intervienen músicos, escenógrafos y hombres que meten dentro de la marioneta y que dan a ésta una vida que no le pueden dar los hilos o las manos; una palpitante luminotecnia, elementos cinematográficos y cuando el hombre pueda aprovechar para crear un mundo de fantasía y de imaginación.

Dos obras presentaron los directores del teatro de marionetas de Estocolmo: El mago de Oz y La ópera de tres centavos, ésta según el texto y canciones de Bertolt Brecht. Ambas extraordinarias. En la adaptación de Brecht se divide el texto en diez escenas, partidas por un intermedio. En El mago de Oz cuento de L. Frank Baum, no se sigue argumento propiamente, como el texto de Brecht. Un relator ayuda a la comprensión del espectáculo, habida cuenta que es un espectáculo internacional.

Imposible fijar en el papel lo que la fantasía del hombre crea para llenar de ilusión al hombre y al niño. Un autor español, Benavente, que escribió teatro para niños, dijo que los que escriben para niños creen que los niños son tontos. Esto no cuenta con el espectáculo del teatro de marionetas de Estocolmo, laureado con el Primer Premio en el Festival Internacional para Teatros de Marionetas, celebrado recientemente en la ciudad de Bucarest. No hay necesidad de escribir, basta con despertar la imaginación del niño y la del niño que todos los hombres de cualquier edad llevamos dentro.