FICHA TÉCNICA



Título obra El señor Puntilla y su sirviente Matti

Autoría Bertolt Brecht

Dirección Hugo Galarza

Grupos y Compañías Grupo Las hormigas

Elenco Salvador Sánchez, Angelina Pérez

Escenografía Edith Juárez

Espacios teatrales Instituto Nacional de Bellas Artes / Embajada de Finlandia en México

Referencia Armando de Maria y Campos, “El señor Puntilla y su sirviente Matti”, en El Heraldo de México, 5 octubre 1966, p. 7.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   5 de octubre de 1966

Columna Escenarios

El señor Puntilla y su sirviente Matti

Armando de Maria y Campos

La dirección teatral del INBA ha presentado, de acuerdo con las bases de su primer Festival de Verano, la pieza que obtuvo más premios y menciones de todas las que fueron dadas a conocer por grupos experimentales ansiosos de incorporarse a la renovación del teatro que se ha hecho sentir estos últimos años. El grupo que presenta el INBA como más cargado de triunfos es el que a sí mismo se nombra Las hormigas.

Dice Siegried Melchinger que el cuadro teatral es desconcertante. Imposible parece trazar lineas en ese caos. Además: las escalas de medida se nos escapan. Los antiguos axiomas se han vuelto discutibles. Al intentar una visión de conjunto, el critico choca apenas con menos dificultades que el público mismo.

Y empero: la calidad siempre se impone. Proceso enigmático, del cual sobran ejemplos. Pero eso que se impone presenta tan fundamental diversidad, que uno se agarra la cabeza y se pregunta: ¿cómo es posible todo esto al mismo tiempo? Pues, ¿no es cierto? –para la simultaneidad había aún ayer y anteayer, y casi siempre de modo manifiesto en la historia del teatro, ciertas fórmulas que, en todos los casos o en la mayoría, permitían aplicar un rótulo satisfactorio: realismo, naturalismo, simbolismo, expresionismo; así está en las historias de la literatura, primorosamente ordenado y puesto en fila. Pero hoy no hay nada que hacer con las fórmulas y parece absolutamente imposible el aplicar rótulos. Y tiene razón, porque los estilos y la definición de estos ya forman una verdadera maraña.

El grupo triunfador eligió la farsa de Bertolt Brecht El señor Puntilla y su sirviente Matti, farsa en el más amplio sentido del concepto y que tanto gustó de escribir Brecht, el más importante autor dramático y hombre de escena alemán de la actualidad, nacido en 1898, desaparecido del mundo de los vivos en 1957.

No tengo a mano el libro importante de Brecht titulado Los ensayos dramáticos de Brecht e ignoró cómo la definió. De todas maneras lo tengo como farsa impresionista, igual que La ópera de tres centavos, y su postura en escena es excelente, participando de la farsa y del impresionismo. La participación de actores jóvenes le da a la representación un clima informal que le ayuda mucho a apresar la atención del espectador. Es pieza que las nuevas generaciones deben conocer porque es fuente de emociones y de experiencias.

Parece prematuro hablar de interpretación por elementos aun no profesionales; sin embargo, no debe quedar fuera de este comentario el nombre de Salvador Sánchez B., de Eva Puntillla, su hija en la pieza, Angelina Pérez y el de Edith Juárez, responsable de la escenografía . La obra fue dirigida por Hugo Galarza Torres y el INBA encontró apoyo en la Embajada de Finlandia en México.