FICHA TÉCNICA



Elenco Pedro López Lagar

Notas Continuación de la semblanza de Pedro López Lagar con motivo de su dirección y actuación en la puesta en escena Los fracasados en el Teatro del Palacio de Bellas Artes

Referencia Armando de Maria y Campos, “Fin y esperanza de las andanzas de López Lagar. El porqué de los atrasos en el mundo teatral. IV”, en Novedades, 26 febrero 1953.




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Novedades

Columna El Teatro

Fin y esperanza de las andanzas de López Lagar. El porqué de los atrasos en el mundo teatral. IV

Armando de Maria y Campos

En 1936 vino a México Pedro López Lagar,(1) luego de una triunfante temporada en La Habana, con Margarita Xirgu y Rivas Cherif como director siempre de la compañía que habría de volver al Español, de Madrid.

Rivas Cherif me contó que por entonces empezó a advertir en el joven actor preocupaciones de orden literario y artístico, que no suelen tener desgraciadamente los profesionales españoles del teatro, ajenos a otra cosa que no sea la rutina comercial impuesta por un tradición hasta hace poco fructífera económicamente, y no sin ciertas compensaciones con cierta gloria vanidosa que no ha sido siempre incompatible con el buen teatro y el buen arte en general. Rivas Cherif recuerda que López Lagar le habló entonces de su propósito de hacer "alguna vez" el Hamlet.

Creemos saber que Rivas Cherif, al encontrarse de primer actor, director y empresario, al galán joven de un día con Margarita Xirgu tras algunos y azarosos años ya de amistosa ausencia, le ha hecho alguna insinuación, quizá no recogida todavía por Pedro López Lagar, encaminada tal vez al logro en común, y de alguna manera espectacularísima, de aquel Hamlet entrevisto por el actor y que Rivas Cherif representó por modo único en Buenos Aires hace veinticinco años —por modo único porque convirtió en puro monólogo y en veinte minutos de representación, con sólo las frases célebres de la tragedia famosa. Ello fue en 1929 y en la Sociedad de Amigos del Arte. Después, mucho después Rivas Cherif representó un "Hamlet fantástico" —sin Ofelia ni la reina— con los puros presos de un "Teatro Escuela de Arte" en la colonia Penitenciaria del Dueso, siendo príncipe de Dinamarca, Miguel Maciá, intérprete hace pocos días en el Ideal del marido de "Yerma" que Pedro López Lagar, dirigido por Rivas Cherif, con el propio García Lorca al lado, estrenó en Madrid en enero de 1935, con Margarita de protagonista, y Enrique García Álvarez, ahora director de Anita Blanch, encuadrando al conjunto de la romería báquica del último acto donde Carmen Collado, su esposa, hoy retirada de la escena, obtuvo un gran éxito de aplauso en la Hembra, como en el segundo acto "doblando" magníficamente la silenciosa hermana de un solo grito. En México, la Hembra fue Amelia de la Torre, de inolvidable recuerdo personal para mí. Rivas Cherif regresó en España en aquella ocasión desde México, a donde ya no ha vuelto Margarita Xirgu, hoy directora de la Escuela Nacional de Teatro en Montevideo, ni López Lagar.

Al cabo de varias temporadas en la Argentina y Chile, se desintegró aquella compañía del Español y campando por su cuenta en el cine argentino obtuvo López Lagar el público galardón que sus admiradores le han dicernido.

Ha querido volver al teatro de sus triunfos, de un destino cierto, y organizar una gira que por un tropiezo sindical con sus compañeros argentinos, tuvo un primer descalabro en Lima del Perú y se desbarató en Bogotá de Colombia por informalidad, creemos, de la primera actriz, Conchita Montijano, que de su excursión con la compañía Lope de Vega se había quedado en Costa Rica y que López Lagar se llevó consigo y no pudo traer a México a su lado.

Allí, por recomendación de una gran experta, que por sus años de primera actriz con Francisco Morano, por tantos primer actor en España, y de dama de carácter con las mejores compañías españolas y mexicanas en América y últimamente en Puerto Rico —Amparo Villegas—, que hoy integra el buen conjunto de López Lagar, se le presentó el galán mexicano Miguel Córcega, que de México saliera con Sofía Álvarez, cuyos buenos oficios aparte el que ya tiene como actor de calidad entre los jóvenes, contribuyeron a que López Lagar haya vuelto a México, donde pese a la desorganización de los más interesados en que no la haya y a la falta de empresarios tales, y a la organización exageradamente estricta de los técnicos manuales, torpemente ajenos al interés artístico del teatro, hay campo abonado en qué sembrar...y recoger.

1 Ver Novedades del 20 de febrero de 1953.— La limitación a que nos obliga la costumbre de publicar dos únicas crónicas semanarias de esta columna nos conduce a llevar retrasadas informaciones sobre el teatro en México. En su oportunidad, y por estricto orden cronológico, aparecerán en esta columna opiniones y comentarios sobre el estreno de Estrella que se apaga de Rafael Solana, 12 de febrero; presentación del Teatro de la Reforma que dirige Seki Sano, 13 de febrero; presentación del grupo Teatro Moderno de México, en Crimen y castigo de Dostoievski, el 15 de febrero; presentación de Teatro Contemporáneo, con Cándida de G.B. Shaw, el 20 de febrero; presentación del Teatro Estudio de México, de Víctor Moya, con Lluvia de Somerset Maugham según la versión teatral de Colton y Randolph, el 20 de febrero, y la presentación al aire libre, en la Plazuela de San Roque, de Guanajuato, también el 20 de febrero, de tres célebres entremeses de Miguel de Cervantes Saavedra —su mundo imaginario y realidad de su mundo— espectáculo inolvidable, como es difícil presentar en cualquier rincón de la España o de la América, del rey Felipe, hijo del César Carlos V...