FICHA TÉCNICA



Título obra El presidente hereda

Notas de Título Vita mea (título en el idioma original)

Autoría Césare Giulio Viola

Dirección Salvador Novo

Espacios teatrales Teatro de La Capilla

Eventos Función inaugural del Teatro de La Capilla

Notas Semblanza de Césare Giulio Viola con motivo de la función inaugural del Teatro de La Capilla

Referencia Armando de Maria y Campos, “Tres temas distintos y un teatro verdadero: Novo, Viola y la inauguración de la Capilla. I”, en Novedades, 31 enero 1953.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Tres temas distintos y un teatro verdadero: Novo, Viola y la inauguración de la Capilla. I

Armando de Maria y Campos

La historia del teatro de la Capilla –Madrid número 13, Coyoacán. Inaguración: 22 de enero– es una historia simple, según Salvador Novo. Él la explica así: "Una vieja vocación, primero ejercitada en el memorable Teatro de Ulises, disfrutó durante seis años el privilegio de la más alta atareada y fructífera práctica de todos los aspectos de la producción teatral en el Palacio de Bellas Artes. Un grupo de actores se adiestró en esa escuela, y resuelto a proseguir su carrera y a mantener su cohesión, decidió constituirse en la compañía permanente del teatro de la Capilla. Toma su nombre del local que la aloja, y que es una pequeña y vieja capilla, enclavada en los límites de Xoco y Coyoacán. El destino la puso, ruidosa, al alcance de Salvador Novo. La generosidad de sus amigos; la confianza que él pone en los jóvenes actores del grupo, y la que sus amigos depositaron en su trabajo, permitieron transformar la capilla en un teatro de noventa y tres butacas, equiparlo con los mejores elementos técnicos posibles, dotarlo de comodidades para el público y para los actores", etcétera...

A las nueve y minutos de ese día, el de la función inaugural, rompieron las cortinas Salvador Novo y don Arnaldo Cosco, agregado cultural de la Embajada de Italia en México, y con este simple hecho quedó inaugurado el pequeño, precioso, cómodo teatro de la Capilla. Novo anunció que Cosco diría algunas palabras, y de ellas tomo lo que interesa más, después de la inauguración del local, el por qué elegir una obra de un autor italiano contemporáneo –Césare Giulio Viola– para esta solemnidad. Viola es uno de los valores positivos del teatro italiano desde hace cerca de veinticinco años.

Dijo Cosco: "Como todos los teatros de la posguerra europea, y quizá en forma más sensible que algunos otros teatros europeos, el teatro italiano no podía dejar lejos de las candilejas problemas y estados de ánimo relacionados de lejos y de cerca, con el momento que todo el mundo está viviendo, en su influencia por definir otra vez su estructura social y moral, y por consecuencia sus nuevas metas y sus nuevos porqués..."

Explicó Cosco cómo se pasa de Nápoles millonariade Eduardo de Filippo, a través de Los umbrales de la historia de Ana María Bonaccini, a Albertina de Bompiani, siguiendo una línea que sale de una jugosa presentación de figuras típicas del "mercado negro" de tiempo de la guerra, pasa por una profunda ironización de algunas necesarias adaptaciones del hombre de hoy a la pesadilla del misterioso mañana político, y llega con Bompiani, hasta una solución delicadamente íntima y fantástica del problema de la sobrevivencia del ensueño sobre los horribles escombros físicos y morales que la guerra ha llevado, desde arriba y desde abajo a las casas y al corazón de los hombres. Y, otra vez etcétera, porque el espacio apremia.

Aquí es donde debe intervenir ya Viola. Nació en Tarento el 16 de noviembre de 1887, y es doctor en Leyes. Ahora está consagrado exclusivamente al teatro. Una de sus últimas obras, Salviano la giovane, estrenada a fines del año pasado, obtuvo el premio del millón de liras del Instituto del Drama Italiano. Sus obras más recientes son: Gavino e Segismondo, In nome dil padre, Il romanzo del giovani poveri... Empezó escribiendo versos, y en 1909 publicó, en Nápoles, L'altro volto che ride, y más tarde cuentos: Capitoli (1922) y Pricó (1929). Pero es, fundamentalmente, autor de teatro, comediógrafo. Estas son sus obras: Il cuore in due, La donna dello scandalo y Fine del protagonista, que corresponden a 1930; Mattutino, en colaboración con F.M. Martini; L'ombra, en colaboración con G. Antonelli, y Quella, todas estrenadas en 1933; La ronda di notte y Canadá, pertenecen a 1934; Stratósfera, a 1935; E lui gioca, a 1936; L'inferno, a 1937. Tiene además de las señaladas, dos obras en un acto: Il concerto y Giappone. Ha sido durante largos años crítico teatral en la EIAR, radio italiana.

Yo lo descubrí para México en 1928 o 29, a través de la magnífica revista de espectáculos italiana Scenario. En 1934 me puse a estudiar italiano, y, como práctica, traduje, asesorado por José Ramos, Canadá, que trata el mismo tema de Misterio de amor de Gual, que es también el de La malquerida de Benavente.

María Tereza Montoya actuaba en el teatro transitoriamente de su nombre –teatro María Tereza Montoya–, antes Lírico. Subió a escena la noche del 5 de enero de 1935, al año, menos quince días, de su estreno en el teatro Valle, de Roma –20 de enero de 1934–, por la compañía de Emma Gramatica. La dirigió Julio Taboada, que también tomó parte en la representación, y María Tereza hizo, claro la protagonista. El resto del reparto lo cubrieron Aurora Cortés, gran promesa entonces, Ricardo Mondragón, Abraham Galán, Miguel Manzano y Emilio Romero. Tuvo gran éxito y se representó veinticinco veces. Matilde Palou la sacó a los estados, y la puso, según programas que tengo a la vista, en el teatro Degollado, de Guadalajara, el 24 de noviembre de 1935, y en el Independencia, de Monterrey, el 24 de enero de 1936. Los libretos de esa magnífica comedia se han perdido...

La pieza de Viola que ahora se representa en el teatro de la Capilla se llama originalmente Vita mea. Novo la titula, en su limpia versión, El presidente hereda... Qué es esta comedia y cómo la hacen los discípulos de Novo, será motivo de otro comentario.