FICHA TÉCNICA



Título obra Colombe

Autoría Jean Anouilh

Dirección André Moreau

Elenco Magda Donato, Jocelyne Grandval, Xavier Massé, André Moreau, François Nicolas, Jacques Bellier

Escenografía Julio Prieto

Grupos y compañías Les Comédiens de France

Espacios teatrales Sala Molière

Eventos Temporada de teatro organizada por la Societé des Amis du Théare Français

Referencia Armando de Maria y Campos, “Estreno de Colombe de Jean Anouilh, en la sala Molière, de La Casa de Francia”, en Novedades, 10 junio 1952.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Estreno de Colombe de Jean Anouilh, en la sala Molière, de La Casa de Francia

Armando de Maria y Campos

Así retrata Anouilh, más que su vida, su carácter:

"No tengo biografía y me alegro de no tenerla. Nací el 23 de junio de 1910 en Burdeos. Joven aún, vine a París e ingresé en la escuela Superior Colbert, en el Colegio Chaptal. Un año y medio en la Facultad de Derecho de París y dos años en una casa de publicidad, donde tomé lecciones de precisión e ingenio que me hicieron las veces de estudios poéticos. Después de estrenar El armiño, decidí no vivir sino del teatro y un poco del cine. Fue una locura que hice bien en decidir. He logrado no hacer jamás periodismo y, en el cine, no pesan sobre mi conciencia uno o dos vodeviles y algunos melodramas olvidados y sin firmar. El resto es mi vida y mientras el cielo permita que ésta sea un asunto personal, me reservo los detalles."

Es importante conocer a Anouilh, así, por cuanto ese tono díscolo y rebelde, es el mismo que asoma en sus "piezas negras", como asoma también ese aire burlón en sus regocijadas "piezas rosas". Ejemplo de aquéllas, entre nosotros, es El viajero sin equipaje, y de éstas Ardelia, Antígona y Medea, forman otro genero de producciones en las que se renuevan mitos permanentes. Colombe –estrenada por Les Comédiens de France: 5, 6 y 7 de junio, es pieza reciente de Anouilh (1950), mitad negra, mitad rosa, y de las mejores entre las recientes.

Una comedia con dos acciones o dos comedias metidas en una sola acción. Colombe es una joven florista que se ha casado con el hijo de una famosa actriz. No sé si habrá existido Colombe en la vida real, pero sí existieron la famosa actriz y su hijo. La actriz de la comedia de Anouilh parece ser "la divina Sarah", y su hijo, claro, Mauricio Bernhardt, porque fue de padre desconocido. Colombe, florista y honesta, es también un poco Manón. La historia es sencilla: Julien –hijo de Madame Alexandre– se ve obligado a dejar a su joven esposa mientras va a cumplir el servicio militar. Le deja cerca de su madre, es decir, en el teatro, en la vida misma del teatro. Colombe cede al misterio y a la aventura de su nueva vida, y con la excusa de que queda sin dinero acepta el amor de un hermano de su marido y no rechaza los galanteos del director del teatro, de un poeta y de un actor. Mientras tanto, Mme. Alexandra vive su vida de actriz dentro y fuera de la escena, y no se excusan las escenas de entre bastidores, a los que acude un poeta, autor y académico que bien pudiera se Edmond Rostand, y duele que si así se lo propuso el autor haya sido tan cruel con él. Al regresar con un permiso Julien, entra en conocimiento de la infidelidad de su esposa. Escenas violentas con el hermano y con ella misma, que le confiesa –tónica de las "pieza negras" de Anouilh– que es feliz porque es bella y etcétera, por lo que se refiere a sus infidelidades. Al final, un toque muy "pieza rosa": la escena en que Colombe y Julien se conocieron, escena retrospectiva naturalmente, y realmente deliciosa.

Paralela a esta acción fluye la otra: la vida deslumbrante y mentirosa de la famosa actriz, entre bastidores. La ironía es amarga y la línea de todo aquel mundo de entre bastidores caricaturesca. O así la presentaron Les Comédiens de France. El diálogo –hasta donde alcanza mi entendimiento– muy ágil, irónico y gracioso, y muy bien movido el claroscuro de las escenas amargas, dolorosas, contrastando con las alegres, frívolas, picarescas. Se dice que Blanca de Castejón como Mme. Alexandra hará esta pieza en español. Ojalá y sea verdad tanta belleza, porque...

No nos satisfizo, francamente, doña Magda Donato como Mme. Alexandra, célebre tragediante. Está un poco más allá de la edad natural para que una gran actriz sea todavía heroína de gran teatro, y su voz es la menos indicada para evocar la de aquella extraordinaria actriz –de acentos de oro– que fue la Bernhardt. La señora Donato es una magnífica característica, cómica además. No le acompañó tampoco la suerte con su vestuario, que a veces evocaba el de la "loca de Chaillot." La más espontáneas muestras de aprobación las merecieron Jocelyne Grandval (Colombe) y Xavier Massé (Julien), que tuvieron escenas felicísimas, en particular en el tercer acto. Muy bien Moreau en su comediante viejo Du Bartas. Y ponderado y excelente Marrasé en el secretario de la señora Alexandra. También François Nicolas (en el director del teatro Desfournettes), y Jacques Bellier (en el poeta y académico Emile Robinet), contribuyeron al éxito de esta pieza magnífica de Anouilh, cuyo teatro debe ser ampliamente conocido en español.

La acción de Colombe pasa en París, en 1905, en el teatro de la célebre actriz Mme. Bernhardt, digo, Alexandra, y Anouilh la evoca con tal fidelidad que conmueve a quienes habrán vivido su juventud o su madurez aquellos años y la vean ahora. Nosotros creemos estar contemplando las páginas ilustradas de Le Théâtre, la insuperable revista francesa de fines y principios de siglo, que tantos suscriptores tenía en México y de la que muchos tomos empastados –las pastas llegaban de París– hallé en la biblioteca de mi padre. ¿A estos cuadros fue Julio Prieto a buscar el ambiente para su decorado? Todos parecen ilustraciones de Le Théâtre, y entiendo que decirlo es elogio merecido. Pero lo meritorio de Prieto, aparte su buen gusto y calidad arquitectónica de su decorado, es la habilidad, maestría también, con que hace profunda y útil la breve escena de que dispone en la sala Molière.