FICHA TÉCNICA



Título obra La tramuntana

Autoría Rafael Folch y Capdevila

Dirección Emma Alonso de Costa

Elenco Emma Alonso de Costa, Cio Cocolla, Pilar Sen, Carmen Puig, Francesc Messeguer, Rafael Castellort, Valentí Puigdomenech, Llorenc Busquets

Escenografía Esteve Marco

Grupos y compañías Agrupación Catalana Id Art Dramatic

Espacios teatrales Sala Guimerá

Eventos Quincena Cultural Catalana organizado por le Consejo del Orfeo Catalá de México

Referencia Armando de Maria y Campos, “Estreno mundial de La tramuntana de Rafael Folch y Capdevila, en la sala Guimerá”, en Novedades, 2 mayo 1952.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Estreno mundial de La tramuntana de Rafael Folch y Capdevila, en la sala Guimerá

Armando de Maria y Campos

Doña Emma Alonso de Costa, ilustre "primera actriz del teatro catalá", que ha fijado su residencia en México, cada vez que tiene ocasión pisa las tablas para encarnar heroínas vernáculas. Ahora con motivo de la Quincena Cultural Catalana que ha organizado el Consejo del Orfeo Catalá de México, doña Emma Alonso ha ofrecido a la colonia catalana y al público nuestro las primicias del poema dramático en tres actos La tramuntana de Rafael Folch y Capdevila, catalán, periodista, bibliógrafo, poeta, naturalmente republicano que termina sus días, largos fecundos, escribiendo teatro poético y crónicas para algún periódico de Buenos Aires.

El estreno mundial de La tramuntana, prohibido en Barcelona recientemente, me da oportunidad de informar al público de México sobre la interesante personalidad de Folch Capdevila, ligado a la cultura de México por razones de amparo político en las personas de sus hijos, identificado con nuestro país por el nacimiento en México de nietos, de cariños y recuerdos.

Folch y Capdevila nació en Sans Vicens dels Horts, Cataluña, en 1881. Muy joven entró a la redacción de La Nació Catalana primero, después a la de La Renaixeca. Le atrajo el teatro, pero su primera producción que circula impresa es una novelita: Entre el solatge. Antes de los 25 años estrenó en el teatro catalá Romea una pieza en un acto, Gent de capa, que había sido premiada en un concurso teatral de la revista Teatralia. A poco, otra pieza teatral suya, en un acto y en verso, El miracle de l'hermita gana un premio en los Juegos Florales de "Lo Rat Penat", de Valencia. Poeta antes y después que autor dramático gana diversos trofeos, a raíz de publicar (1911) su primer libro de versos titulado Visions meves; estos premios "florales" los merece por sus poemas Al llarg del cami (1914) y El temple devastat (1916). Su naciente prestigio le da entrada a la peña que presidía don Ángel Guimerá en el viejo café Continental de Barcelona. De entonces datan las primeras escenas de La tramuntana. Continuó escribiendo, ahora páginas bibliográficas, en La Veu de Catalunya, y en La Publicitat. Corren rumbo a la república inminente los años de 1929 y 1930. Folch y Capdevila, en plena madurez intelectual, publica en folleto 34 regles per escriure correctament la llengua catalana, del cual se venden 35,000 ejemplares. En 1933 da a las prensas un Vocabulari jurídice catalá, que le premia el Colegio de Abogados de Barcelona. Llega, culmina y cae la República, y Folch y Capdevila cruza los Pirineos. Años después, vuelve a España. Sus hijos salen para América; uno se queda en México, otro se va a Harvard de Norteamérica.

En México están, desde hace años, la actriz Emma Alonso de Costa por su matrimonio con don Dalmau, nacido éste en Bahía de Rosas, escenario de la acción de La tramuntana. La explicación parece obvia. Los Costa viven en México, y Emma no deja de hacer teatro como directora y primera actriz de la Agrupación Catalana Id Art Dramatic. Don Rafael Folch y Capdevila resuelve enviarles el libreto original e inédito. Doña Emma Alonso resuelve dirigir y protagonizar La tramuntana.

Con motivo de las fiestas con que la colonia catalana de México ha celebrado la fiesta de San Jorge, y dentro de la Quincena Cultural organizada por el Orfeo Catalá, se ha representado en la sala Guimerá el poema dramático en verso de Folch y Capdevila La tramuntana es un viento que se origina "detrás de las montañas", en el Pirineo, con dirección de este a oeste, o sea de tierra lacia hacia el mar, y barre la región del Empordá, o sea Gerona, con fuerza poderosa, llegando con frecuencia a producir estragos propios de un huracán devastador. ¿La alusión de Folch y Capdevila en su pieza, de que "un día vendrá la tramuntana y acabará con todo", motivó que alguna autoridad catalana prohibiera su representación, casi en vísperas de ser estrenada en Barcelona?...

Folch y Capdevila es un poeta de inspiración fresca, lozano, cuya riqueza de lenguaje le permite hablar a los pescadores de su pieza, y todos en su pieza son pescadores –menos el malvado, claro–, llanamente; pero todo lo que dicen está cargado de poesía. Imaginaos la escena: la playa de la majestuosa bahía de Rosas. Rosa María, la protagonista, y su padre, aparecen por primera ante el público, remendando redes. Él, se lamenta del destino; ella canta la belleza del mar y del viento poderoso y noble: la tramontana. Esta mujer es amada por dos hombres. ¿Comprendéis el principio de la trama? Uno, es un hombre bueno; el otro es un malvado. Ella, claro, ama a éste. Digamos los nombres: Xibeca, el bueno; Roger, el malo. Pues bien, Roger calumnia a Rosa María, para que la desprecie Xibeca. Pero no falta quien revele que Roger, arruinado, está a punto de casarse con un rica heredera. Rosa María, anonadada, se queda sola con el viento que se está levantando, y con fervor religioso invoca la tramontana para que barra tanta hipocresía, tanta infamia y tanta maldad. La boda de Roger se consuma, al mismo tiempo que un loco del pueblo prende fuego a las mieses en la era. Se sospecha de Xibeca. Como Rosa María descubre que Roger no la ha querido nunca, que quien de veras la ama es Xibeca, así como quién quemó las mieses, después que la muchacha asegura a gritos que quien en verdad prendió el fuego fue el viento noble y poderoso, la tramontana, es cosa que no se puede relatar en tres líneas de vil prosa. El resultado del dramático embrollo es que Rosa María ya no quiere vivir entre tanta falsedad y tanto egoísmo y se irá con Xibeca, pero no para siempre; sin ese viento, ese mar y ese cielo, no podría vivir. Volverá cuando la tramontana haya barrido con tanta maldad y bajeza...

Emma Costa dijo su parte con claridad y emoción, tanto, que no fue nunca ella, sino Rosa María de Bahía de Rosas. Llenó la escena y desbordó su excepcional temperamento dramático, como si naciera en su pecho una tramontana que barriera tanto existencialismo, tanta mediocridad, tanto chabacanismo; expresivo y claro el gesto, sobrio y elocuente el ademán, entonada, cariciosa y profunda la dicción, punto de apoyo del verso en el teatro, dominó la escena e infundió contagioso calor humano a la protagonista, a toda la obra en general. Como directora movió sin trucos escenas y personajes, buscando la fidelidad del ambiente, la sencillez dramática de la acción, la verdad en la ficción. El cuadro escénico de la Agrupación Catalana de Arte Dramático secundó a la señora Alonso, y por ello es justo traer sus nombres principales a este comentario: Cio Cocolla, Pilar Sen y Carmen Puig; Francesc Messeguer, Rafael Castellort, Valentí Puigdomenech, Llorenc Busquets, y todo el resto del largo reparto. La decoración, dos en total, estuvo confiada al arquitecto y decorador Esteve Marco, quien cuidó que todo, trajes y redes, fuera como en 1905.