FICHA TÉCNICA



Título obra Los empeños de una casa

Autoría Sor Juana Inés de la Cruz

Dirección Salvador Novo

Espacios teatrales Teatro del Palacio de Bellas Artes

Eventos Tercer Centenario del Nacimiento de Sor Juana Inés de la Cruz

Notas Semblanza de Sor Juana Inés de la Cruz

Referencia Armando de Maria y Campos, “Evocación de sor Juana Inés de la Cruz con su comedia Los empeños de una casa. I”, en Novedades, 15 noviembre 1951.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Evocación de sor Juana Inés de la Cruz con su comedia Los empeños de una casa. I

Armando de Maria y Campos

El Instituto Nacional de las Bellas Artes rindió un homenaje a la memoria de sor Juana Inés de la Cruz, en el tercer centenario de su nacimiento, con la representación de su comedia Los empeños de una casa, interpretada por alumnos de distintas academias de teatro, bajo la dirección de Salvador Novo, director de las actividades teatrales del mencionado Instituto.

¡Qué bella oportunidad para charlar un poco con los lectores sobre el teatro que produjo esta mujer sin par en América! No será posible una charla larga por razones periodísticas, pero también por estas imperiosas razones es imposible dejar de charlar, en dos o tres pausas, que serán otras tantas crónicas, sobre el teatro de sor Juana, y, en particular sobre Los empeños de una casa, que se representó en la sala de espectáculos del Palacio de las Bellas Artes la noche del 12 de noviembre.

Conviene antes situar la vía corta y fecunda de Juana de Asbaje en tres fechas: El 12 de noviembre nació sor Juana en San Miguel Nepantla, tomó el hábito de Carmelita descalza cuando tenía diecisiete años, y más tarde profesó en el convento de San Jerónimo, donde murió el 17 de abril de 1691.

"No había cumplido tres años Juana Inés –dice don Francisco Pimentel en su Historia crítica de la poesía en México– cuando acompañando a la escuela, por afecto y travesura a su hermana mayor, y viendo que le daban lección, sintió vivamente el deseo de leer, y engañando a la maestra, le dijo que su madre ordenaba le enseñase. Comenzaron las lecciones como de chanza; pero el caso fue que en tan breve tiempo aprendió, que ya sabía leer cuando la madre tuvo noticia de lo que pasaba".

No se sabe cuándo empezaría a leer o a ver teatro. Es inconcuso que Juana Inés debió asistir a representaciones escénicas en México, bien profanas en el palacio de los Virreyes, bien religiosas en la Catedral, en la Universidad o en el convento de San Jerónimo y en otros lugares religiosos. Resulta difícil asegurar si primero leyó comedias, o si antes de conocer a los autores por lecturas vio representaciones. Doce años hacía que Juan Ruiz de Alarcón había muerto en Madrid –calle de las Urosas por más señas– cuando veía la luz mexicana en la humilde aldea de Nepantla –queda allá por Amecameca y Chalco– Juana Inés de Asbaje, la primera mujer nacida en América que escribió teatro.

Conviene oír la voz de sor Juana antes de seguir adelante: "Desde que me rayó la primera luz de la razón, fue tan vehemente y poderosa la inclinación a las letras, que ni ajenas reprensiones, que he tenido muchas, ni propias reflejas, que he hecho no pocas, han bastado a que deje de seguir este natural impulso que Dios puso en mí... Y creo tan intenso mi cuidado, y siendo así que en las mujeres es tan apreciable el adorno natural del cabello, yo me cortaba de él cuatro o seis dedos, midiendo hasta donde llegaba antes, e imponiéndome la ley de que si cuando volviese a crecer hasta allí no sabía tal o cual cosa que me había propuesto aprender en tanto que crecía, me lo había de volver a cortar en pena de la rudeza. Sucedía así, que él crecía y yo no sabía lo propuesto, porque el pelo crecía aprisa y yo aprendía despacio, y con efecto, lo cortaba en pena de la rudeza; que no me parecía razón estuviese adornada de cabellos cabeza que estaba tan desnuda de noticias, que era más apetecible adorno..."

Todavía resulta difícil contar con fichas y fechas exactas sobre el teatro en México en vida de sor Juana. Los diarios de Guijo y Robles nos proporciona noticias, pero escasas. El año en que nace Juana Inés de Asbaje, el 8 de junio (1651), día de Corpus, "pusieron la custodia en lugar acostumbrado para la comedia y oyóla el virrey, Audiencia, tribunales y algunos prebendados". Hubo comedias todos los años de la infancia de Juana Inés, pero no vamos a seguir paso a paso aquellas representaciones que no entendería la infantil imaginación de la niña prodigiosa.

"Andaba Juana Inés en los doce años de su edad –leería ya seguramente comedias de Lope, Calderón, Tirso de Molina, Rojas, Moreto y Ruiz de Alarcón que impresas andaban de mano en mano–, cuando con motivo de los años de la virreina, Condesa de Baños (25 de mayo de 1662), convidóse a todas las damas y señoras del reino que fueran a Palacio costosamente aderezadas –dice Gregorio Martín de Guijo–, y asistieron a la comedia que se les representó por los criados y criadas de los virreyes y a poco, el domingo 11 de junio, infraoctava de Corpus, hizo el virrey que la comedia que se había de representar en el teatro del cementerio de la catedral, según es costumbre, la representasen sobre la tarde, en el patio de palacio, en donde está la pila, para que la virreina y los criados la viesen, por estar la virreina preñada", [N. de la E. El resto de la crónica está trastocada por el duende de la tipografía] [...]bración de los años de la virreina, y ese mismo año, en 6 de noviembre de 1678 –Juana Inés tomaría el hábito de Carmelita descalza unos meses después–, hubo comedia en celebración de los años del rey de España, y se presentó la pieza No pude ser. 1698: En celebración de los años del virrey Conde de Gálvez –11 de enero– hubo comedia. En 1689, el 20 de octubre también hubo comedia en Palacio en celebración de los años de la virreina, y ese mismo año, en 6 de noviembre, se representó comedia en celebración de los años del rey, don Carlos III.

En el Coliseo, desde 1673, la Compañía de Mateo Jaramillo, en la cual figuraban Isabel Gertrudis, Josefa y Micaela Ortiz, Antonio de Toledo, Francisco de Castor, José Martínez, Antonio, Ventura y Bartolomé Gómez, Diego Jaramillo, Felipe de Viaja, Lorenzo Vargas y Juan Saldaña, representaba comedias de Calderón, de Lope, de Moreto...