FICHA TÉCNICA



Título obra Cabalgata número 3

Elenco Miguel Herrero, Carmelita Velázquez, Rosario la Mejora, Pastorita Imperio, Manuel Manuel, Paco Flores, Víctor Rojas, Paco Simón, Paco Millet

Espacios teatrales Teatro Colón

Productores Miguel Herrero y Carmelita Vázquez

Referencia Armando de Maria y Campos, “El folklore español y Cabalgata número 3. La revista de los italianos y la sonrisa de Chevalier”, en Novedades, 12 octubre 1951.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

El folclore español y Cabalgata número 3. La revista de los italianos y la sonrisa de Chevalier

Armando de Maria y Campos

El público de México que gusta de los espectáculos frívolos reparte su asistencia entre el que le ofrecen los españoles en el teatro Colón y el que los italianos presentan en el de Esperanza Iris. El espectáculo español es una nueva versión del que con el título de Cabalgata e inspirado seguramente en el que en inglés llamó Noel Coward Cavalcade, serie de escenas de la historia inglesa contemporánea, que se estrenó en Londres el año 1931, dio a conocer en México en 1948 el animador, español Dionisio Cano, en tanto que el espectáculo italiano es un desfile de cuadros y escenas de cinco con el título general de El mundo gira, que es el de una canción del compositor italiano Alberto Barberis, que forma parte del conjunto.

...El nuevo espectáculo Cabalgata, animado y producido por el cantor Miguel Herrero y por la bailarina Carmelita Vázquez, viene a ser Cabalgata número 3. Dionisio Cano sigue presentando por esos teatros de América su primitivo espectáculo, que es Cabalgata número 1, y el maestro Bastida, que como Herrero y la Vázquez se desprendió de la compañía folclórica de Cano, ha formado otro espectáculo semejante, que viene a ser Cabalgata número 2 y con él recorre otra ruta distinta a la que sigue Cano y ha iniciado Herrero. El folclore español da para estas tres Cabalgatas y para media docena más. La fórmula recetada por Cano es atractiva y sencilla. Es la misma de Eulogio Velasco y Julián Santacruz, sólo que de acuerdo con los tiempos que vivimos. Menos espectáculo, féerie más ceñida a la reproducción costumbrista, y folclore, mucho folclore, demasiado folclore.

Miguel Herrero, que, amanerado y todo, no carece de estilo y gusto para cantar, abusa del flamenquismo y desborda su espectáculo de folclore, especialmente andaluz. A veces recuerda un breve diálogo entre padre e hijo. –Papá –pregunta un chico español ¿qué es folclore?... Y el padre responde: –Una guitarra, una señora o un señor que no importa que no sepan cantar, y cuatro individuos que salen a calentarse los pies a fuerza de "patás". No falta el recitador de versos lorquianos con mucho verde verdinegro y mucha luna lunera. En resumen, pura pandereta hispánica... Al lado de Miguel Herrero y Carmelita Vázquez, que tienen su público entusiasta, actúan y triunfan dos bailaoras de abolengo, Rosarito la Mejora y Pastorita Imperio, un buen recitador y bailarín, poeta lorquiano además, Marcos Manuel; un excéntrico andaluz, Paco Flores, y los inevitables guitarristas, el veterano Víctor Rojas, Paco Simón, Paco Millet...

La compañía italiana es otra cosa. La trajo de donde pudo, particularmente de Italia, el señor Vitaliano Schiavoni (responsable, mientras no se demuestre lo contrario, de graves descortesías a la crítica teatral mexicana), y en ella abundan húngaros y austríacos. Con retazos de revistas italianas, cuyos libretos es obvio que él no escribió y números de circo, compuso un espectáculo sin pies ni cabeza, divertido y anodino a la vez. Ya se habla de inyectarle la vitamina "A" de Mauricio Chevalier, que ahora está en Francia y quiere volver a América.