FICHA TÉCNICA



Título obra La revelación de Blanco Posnet

Autoría George Bernard Shaw

Notas de autoría Ceferino C. Avecilla y Félix Samper / traducción

Dirección Charles Rooner

Elenco Augusto Benedico, Carolina Barret, Eduardo Uthof, Héctor Mateos, Ángel Merino

Escenografía Ramón Rodríguez Granados

Espacios teatrales Teatro Moliére del Instituto Francés de América Latina

Referencia Armando de Maria y Campos, “En la sala Molière: La revelación de Blanco Posnet de George Bernard Shaw y Rosalinda de Barrie”, en Novedades, 11 septiembre 1951.




Título obra Rosalinda

Autoría James Matthew Barrie

Notas de autoría Jorge A. Villaseñor / versión

Dirección Charles Rooner

Elenco Luisa Rooner, Kika Meyer, Ángel Merino

Escenografía Ramón Rodríguez Granados

Espacios teatrales Teatro Moliére del Instituto Francés de América Latina

Referencia Armando de Maria y Campos, “En la sala Molière: La revelación de Blanco Posnet de George Bernard Shaw y Rosalinda de Barrie”, en Novedades, 11 septiembre 1951.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

En la sala Molière: La revelación de Blanco Posnet de George Bernard Shaw y Rosalinda de Barrie

Armando de Maria y Campos

El director vienés Charles Rooner ha presentado en la sala Molière del Instituto Francés de América Latina –31 de agosto– un nuevo programa teatral con dos obras de autores ingleses contemporáneos, interpretadas por un conjunto de discípulos suyos que encabezan la actriz Luisa Rooner, de larga experiencia en los teatros de Austria y Alemania antes de la última Gran Guerra, y el actor Augusto Benedico. Las obras son: La revelación de Blanco PosnetThe shewing-up of Blanco Posnet– de George Bernard Shaw, y Rosalinda de J.M. Barrie, ambas no representadas antes en México.

Resulta difícil explicarse por qué Rooner eligió para ser estrenada en México la pieza en un largo acto de Shaw, que no es de las mejores del ilustre irlandés, que nada dice a la sensibilidad de nuestro público, y que tampoco brinda ocasión de lucimiento a los intérpretes. La revelación de Blanco Posnet pertenece a la primera época de Shaw. Apareció impresa por primera vez en el tomo intitulado The doctor's dilema, Getting married and The shewing-up of Blanco Posnet, Londres, 1911. Únicamente la primera de las tres obras es importante y aun esa falla en pasajes vitales. Hay exceso de tesis. En la pieza Blanco Posnet, Shaw presenta una mera disquisición enraizado en el campo de lo religioso pero al fin no nos lleva a ninguna parte. En el prólogo de Man and superman, Shaw declara abiertamente que no puede admitir el valor artístico de una obra carente de fondo filosófico y de tendencia didáctica. Llega hasta decir: "Por el arte únicamente, no me enfrentaría con la tarea de escribir una sola preposición". La obra elegida por Rooner para ser conocida por un público católico y burgués, como entiendo que es al que va dirigida ahora, pertenece a la época en que Shaw hacía una labor destructora, de espíritu negativo, atacando la necesidad, la eficacia, la posibilidad y la moralidad de la redención. El haber nacido Shaw en la región puritana de Irlanda, y haber tenido siempre más relaciones con protestantes que con católicos, explicó, entonces, su posición negativa y anatematizante, fuera de cacho ahora; sin embargo, la mejor encarnación de Shaw en esa actitud arrogante contra Dios, es Blanco Posnet. Con rabioso despecho Blanco Posnet acepta la muerte; pero por ningún motivo se humilla y reconoce sus crímenes ante ese Dios a quien injuria y cuya venganza lo pone frenético. Que lo maten, pero como "a hombre y no como a zorrillo que jerimiquea (snivelling skunk). No se arrepentirá "aun cuando las milicias celestes bajen jerimiqueando hacia él con albas sobrepellices, ofreciéndole la vida en cambio de un corazón contrito y humillado. (The rejected statement, p. 247). Según dice el programa de esta función, Rooner aprovechó una traducción de Ceferino R. Avecilla y Félix Samper, desairando la muy conocida de Julio Broutá que tituló: El compromiso de Blanco Posnet. Sitúa Rooner en el programa la acción esa pieza a fines del siglo XIX; la verdad es que ocurre a fines de la segunda mitad de ese siglo.

Precede a la representación de la pieza de Shaw una deliciosa comedia en un acto de Jacobo Mateo Barrie (nacido en 1860 muerto en 1987), titulada Rosalinda. Barrie es un dramaturgo escocés sumamente original que logró el éxito literario con más rapidez que su contemporáneo Shaw. Barrie, periodista y novelista antes que autor de teatro, trajo al teatro inglés el humorismo, la circunspección y el sentimentalismo escocés. México conoce una de sus últimas piezas: La señora Ana luce sus medallas, traducción de Luz María Morales, que Virginia Fábregas y Luis Sandrini estrenaron en el Bellas Artes en 1947. Rodolfo Usigli ha traducido de Barrie El admirable Crichón, escrita en 1902, y que creo no ha sido representada en México.

La pieza Rosalinda que ahora nos presenta Rooner fue escrita en 1912, y es una deliciosa "media hora" en la vida de una gran actriz. Está considerada como una de las más bellas obras cortas escritas por Barrie, y en verdad que no puede concentrarse más finura, gracia y travesura en 30 minutos de vida de tres personajes; la señora Page, actriz más que madura; la señora Quickly, dueña de una pensión y Carlos, galán enamorado de una joven actriz que resulta ser, y en esto reside la travesura de la anécdota, la otoñal señora Page. Rosalinda ha sido representada en castellano en Buenos Aires antes que en México, no recuerdo por qué actriz. Fue traducida por Luz María Morales, autorizada por Barrie para traducir en exclusiva su obra para toda la América española. Rooner anuncia que el traductor de la pieza que presenta es Jorge A.Villaseñor, pero la verdad es que Villaseñor sólo "retocó" la traducción de la autora argentina, para que los derechos de traducción que a ésta le corresponden se queden en casa (?).

Rooner dirigió ambas piezas con la acuciosidad que le es característica, y reveló cómo se pueden mover en un espacio increíblemente reducido más de una docena de personajes, que son los que intervienen en Blanco Posnet. Una objeción, sin embargo: ¿para qué hacer salir en barullo y tumulto al medio pueblo que va a presenciar el juicio de Posnet, por la sala, ni es de elemental tradición que los actores no deben romper la ilusoria cuarta pared que aparece ante el público cuando el telón se levanta? No creo que eso lo haya visto hacer en los teatros íntimos de Viena, la fina, voluptuosa, la exquisita Viena de los Hapsburgo.

Luisa Rooner compuso una señora Page llena de buena voluntad, pero que no siempre provoca la visión capaz de una metamorfosis tan difícil como la que tiene que ocurrir a la vista del público, que humanizó Barrie. Su habilidad y técnica de actriz salvan tan difícil interpretación de caer en lo chocarrero. La señora Kika Meyer, discreta en la señora Quickly y Ángel Merino acentuando demasiado la timidez, de muchacho atolondrado, de Carlos. La escena fue presentada con sencillez y buen gusto.

En la interpretación de Blanco Posnet se distinguió Carolina Barret por su Feemy muy desenvuelta siempre, emocionante cuando fue preciso. Benedico dijo su papel de Blanco Posnet con propiedad y dominio, tal vez a ratos demasiado frío. El resto del largo reparto se mostró seguro y disciplinado en los movimientos, destacándose Eduardo Uthof en Strapper Kemp, Héctor Mateos en el presbítero Daniels y Ángel Merino en el Sheriff. La escenografía para las dos piezas de Ramón Rodríguez Granados, muy estimable.