FICHA TÉCNICA



Notas Segunda parte de comentarios de Amado Nervo y el teatro citando pasajes del Epistolario inédito de Amado Nervo

Referencia Armando de Maria y Campos, “Recuerdos y nostalgias. La frustrada aventura de Amado Nervo con Susana Després, en París, el año de 1901. II”, en Novedades, 26 junio 1951.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Recuerdos y nostalgias. La frustrada aventura de Amado Nervo con Susana Després, en París, el año de 1901. II

Armando de Maria y Campos

La preciosa revista Le Théatre, que se publicaba en París por aquellos años, modelo de revista teatral que fue después imitada en Estados Unidos y que contaba en México muchos suscriptores, rindió un cortés y caluroso homenaje a Sadda Yacco. El lector que tenga la fortuna de poseer esta revista o logre hallarla, encontrará en el número 44, correspondiente a la segunda quincena del mes de octubre de 1900, un fotocromo a colores que cubre la portada –clisé P. Nadar–, representando a la Yacco en el "róle de la Ghésha" de la obraLa ghesha et le chevalier, y otro, en páginas interiores, en negro, en distinta escena de la misma obra, que fue la que le vieron representar Nervo y Darío. En ambas luce la Yacco ricos y bellos atuendos japoneses. Su silueta es fina, quebradiza, y su rostro de una rara perfección y de una belleza delicada, oval. La mirada es de una serenidad de lejanía. El crítico francés Henri Fouquier le dedicó una crónica que ocupa una página completa, la número 10. En la anterior, aparece el delicado retrato de Sadda, en pose tomada en el Théatre de la Loie Fuller, en el que actuaba su compañía de actores japoneses.

Nervo seguía en París, viviendo pobremente, como un bohemio auténtico. Ese mismo año se había estrenado en el Théatre de la Renaissance La Bohemia, comedia lírica de Leoncavallo, inspirada en la famosa novela de Murguer, traducida al francés por Eugéne Crosti. Era de buen tono entre los escritores pobres vivir como bohemios. En marzo de 1901 se estrena una obra que interesó vivamente a París: ¿Quo Vadis?, y Nervo escribe a México –21 de marzo–: "Se acaba de estrenar en la Porte Saint Martin. ¿Quo Vadis? No iré. Cuesta muy caro". Por París andaban, recién casados, Pancho y Virginia, es decir, la Fábregas y Cardona. Ellos sí fueron al Théatre de la Porte Saint Martin –situado en el Boulevard Saint Martin, 16– y tanto les entusiasmó la escenificación de la novela del polaco Sinkewitz, que no omitieron tiempo ni gasto para traerse a México apuntes del decorado y figurines, y un programa con el argumento de la pieza que, por encargo de Virginia y Pancho, sirvió a Alberto Michel para hacer una nueva escenificación de la famosa novela, Virginia y Pancho ignorarían que Nervo, a quien la Fábregas conoció en México durante su primera temporada en el Arbeu en 1898, andaba por París falto de fondos...

En la carta que Nervo fechó en París el 30 de junio de 1901, le relata su amigo Quintanilla y Fortuno otra aventura con una actriz, que no llegó a cuajar, pero más seria que la que estuvo a punto de tener con Lola Loyr. Ahora se trata de Susana Després, actriz ya famosa en aquel tiempo. "¿Te acuerdas de Susana Des Prés (así escribe Nervo este apellido), a la cual tienes en imagen en el fotocromo de un número del Théatre? ¿De aquella Susana Des Prés que en el Assommoir de Zolá y en el Teatro de la Porte de Saint Martin, te volvió, nos volvió locos, cierta noche? Pues bien, fue mi amiga y estuvo a punto de ser algo más. Estoy contento, sin embargo, de que ese algo se haya quedado en proyecto, porque dentro de ese algo más está siempre el desencanto. Has de saber que una noche fuimos Manuel Mercado, Rodolfo Basail y yo a ver Le Veine, de Alfredo Capus, que es una delicia, Susana Des Prés, que trabajaba a la sazón en el Théatre Antoine, donde esa noche había reláche, había ido también a ver la pieza y paseaba sola por el vestíbulo. Yo le dije a Manuel que tú y yo la habíamos visto hacía tiempo y que nos había gustado mucho. Ella advirtió que hablábamos de ella y me miró y la miré. Volvió a mirarme con esa mirada que tiene la más extraña expresión de inocencia, de malicia ingenua y de un triste asombro ante la vida, y yo tuve la audacia de hablarle:

"–Tengo una disculpa –le dije–; que la admiro a usted mucho.

"–¿Verdad que estoy muy bien en la 'Replancante'? (su última creación) –aclara Nervo.

"–Notable.

"–Hasta luego.

"–No, déme usted audiencia durante cinco minutos.

"–¿Qué quiere usted decirme?

"–¡Qué sé yo!

"–Entonces... mire usted, no quiero hacer la mojigata con usted porque le confieso que su audacia me ha caído en gracia, pero ha de saber usted que moi, je suis une petite femme trés sage, que estoy resuelta a seguirlo siendo, y no veo el objeto que pueda tener esa entrevista. ¿Aué me va usted a decir? ¿que soy guapa, que tengo talento?, ¿que me visto bien?, ¿que me ama usted? dame, on ma dit ça maintes fois!... así pues, adiós, no se quejará usted de mí, porque hemos charlado como dos buenos camaradas...

"Naturalmente insistí y consintió en hablar conmigo durante otro entreacto, y luego durante otro, y luego durante el último y... le arranqué una cita para el día siguiente en su loge del Théatre Antoine... Pero, ¡ay! hermano, fui y la concierge con cara de furia me dijo:

"–Mlle. Des Prés, ne reçoit jamais personne.

"No quería ni pasarle mi tarjeta y no se la pasó sino cuando ya se iba a su casa después de la función.

"Yo pensé. Hasta aquí todo pasa, pero para seguir esta aventura necesitaría yo gastarme en comidas y otras cosas lo que jamás tendré. Lo más bello de la aventura fueron los preliminares. Dejémoslo todo en coma. Y le escribí una cartita muy chic y no volví a verla. Después supe que entró a la Comedia Francesa, donde la tienes a tus órdenes".

Susana Després –y no Des Prés– aparece en la portada del número 47 de Le Théatre, correspondiente a la primera quincena de diciembre de 1900, en el rol de Gervaise, de L'Assommoir. Se le ve rubia, con el pelo partido en dos bandas que se anudan en la nuca, vestida como una limpia burguesita francesa. Todo el número de este periódico está consagrado al éxito que alcanzó el drama de William Busnach y O. Gastineu, hoy completamente olvidado, y la Després aparece en nueve escenas de la obra, una a toda plana y color, de las dieciséis que reproduce la acción que lleva sin descanso Gervaise –la Després– y Copeau –Lucien Guitry–. En las últimas escenas, la Després, gran trágica, aparece envejecida, hecha una piltrafa humana. En el curso de las nueve ilustraciones se le ve sufrir, envejecer...

Susana Després estaba en la mejor edad cuando la conoció Nervo: veinticinco años. Había nacido en Verdún en 1875. De familia humilde, sus comienzos fueron difíciles, hasta que en 1895 se presentó al director y fundador del teatro de l'Oeuvre, de París, Lugné-Poe, quien la recomendó a un profesor de declamación y poco después la contrató para su teatro y se casó con ella. Tuvo éxito, tanto, que su talento y belleza le abrieron las puertas de la Comedia Francesa, en 1901. En 1906 fue a Alemania y tuvo gran éxito, lo mismo en las obras del teatro clásico que en el moderno francés. En 1916 luce bellísima aún. Su nombre se esfuma por 1920. Entre sus principales creaciones cabe citar la Phédre de Racine y Le detour de Bernstein.