FICHA TÉCNICA



Notas Comentarios del autor sobre el teatro experimental soviético organizado por la Casa de Arte Popular de Moscú en la URSS

Referencia Armando de Maria y Campos, “Los maestros del teatro soviético encauzan las actividades de los experimentales”, en Novedades, 29 mayo 1951.




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Novedades

Columna El Teatro

Los maestros del teatro soviético encauzan las actividades de los experimentales

Armando de Maria y Campos

¿Será verdad que existen en la vida cultural del pueblo soviético numerosos fenómenos que no se dan, ni se han dado nunca, en los países de estructura capitalista, como afirma Ilya Sudakov, artista del Pueblo de la República Socialista de Rusia, laureado con el Premio Stalin? Entre esos fenómenos, que con otros determinan la fisonomía espiritual del hombre medio soviético, está el de los aficionados al arte –teatro, danza, música–, que tiene carácter de masas, y que ha entrado en lo más hondo de la vida cotidiana soviética y se ha hecho inseparable del descanso del obrero y del campesino, del soldado y del estudiante. Se asegura que hay en la Unión Soviética más de 100,000 cuadros o grupos de teatro experimental de aficionados, que agrupan a 2,000,000 de obreros y campesinos, de ingenieros y empleados, y de estudiantes, y miembros de sus familias.

Máximo Gorki dijo un día que el país soviético era maravillosamente rico en gentes de talento. El arte de los aficionados soviéticos permite poner ese talento de manifiesto y desarrollar las riquezas culturales de ese gran pueblo. Afirmo con ejemplos. Si en la Sala de las Columnas de la Casa de los Sindicatos, la mejor sala de conciertos de la capital soviética, actúan después de concluir la jornada de trabajo obreros y empleados de las empresas de Moscú, y demuestran que están a la altura de los profesionales de la escena, de la danza o del concierto musical; si en una lejana aldea de Siberia unos simples koljosianos ponen en escena Liubov Yarovabia de Konstantin Trenev, obra clásica del repertorio teatral soviético; si los miembros de los koljós de la región de Rezan representan el Otelo de Shakespeare, ¿no es todo eso prueba clara y convincente del rotundo auge de la cultura socialista?

No cabe duda. Por primera vez en la historia de la Humanidad, un régimen socialista ha creado el ambiente necesario que favorece el florecimiento de los talentos del pueblo. Probablemente el arte de los aficionados no habría podido adquirir proporciones tan vastas sin la participación directa y la eficaz ayuda de los actores profesionales. Forman cientos las personalidades salientes de la escena soviética que mantienen amistad íntima con los obreros, empleados y koljosianos de los grupos que nosotros llamamos "experimentales"; de aficionados, para ser claro. Directores de escena y artistas de los mejores teatros les dirigen, les asesoran en las presentaciones, forman parte de los jurados de los concursos, siguen con cariño y atención el progreso de sus mejores figuras, le estimulan y, finalmente, los llevan al teatro profesional. Los certámenes de artistas aficionados que se celebran periódicamente en las aldeas, las ciudades, los distritos, las repúblicas, y en toda la URSS son prueba palmaria de los evidentes éxitos progresivos que se han conseguido como óptimo fruto.

Podría señalar –de acuerdo con los datos que periódicamente recibo directamente de la URSS–, entre los artistas que han ligado su vida a los conjuntos de teatro experimentales, a los del Teatro Mali, uno de los coliseos rusos más antiguos, y entre éstos a Nicolai Svetlovidov y Vladimir Vladislavski; también a los artistas del Teatro de Arte de Moscú como Dimitri Orlov, Alexander Cheban y Dimitri Volkov; y a Nikolai Gorchanov, director de escena del Teatro de Arte, y a otros muchos.

¿Cómo ayudan los profesionales a los artistas aficionados? Además de dirigir personalmente los grupos, los directores de escena y los artistas celebran charlas para sus componentes, les presentan informes y pronuncian conferencias sobre ellos. Ilya Sudakov dice: "En los seis últimos años he venido dirigiendo las actividades artísticas de aficionados de la fábrica de autos 'Stalin'. En ese organismo artístico, perfectamente organizado, están representadas todas las artes, particularmente las de la escena, que yo dirijo..."

Hace poco se ha publicado un libro del notable artista soviético Toporkov, titulado Stanislavski en los ensayos, en el que el gran director artístico cuenta cómo llevaba a la práctica su famoso sistema. Este libro ha sido difundido mucho entre los medios teatrales soviéticos. Pero la dirección metodológica y de organización de todos los conjuntos de artistas aficionados de la capital, la lleva la Casa del Arte Popular de Moscú. Los mejores maestros de los teatros Mali y de Arte celebran allí cursillos para los dirigentes de los grupos de aficionados, en los que se estudian los problemas más diversos. Nikolai Gorchanov y Grigori Guerasimov, directores de escena del Teatro de Arte, dan conferencias acerca de distintos problemas del llamado "sistema Stanislavski", Nikolai Guerber y Serguei Chudinov, artistas de ballet del Gran Teatro, dieron clases prácticas de bailes populares y clásicos. Boris Babochkin, gran actor laureado, dio un cursillo a propósito de la presentación del drama de A. Ostrovski, La tormenta, en la escena del Teatro Mali. La cantante Elena Stepanova, Artista del Pueblo de la URSS, que es incansable propagandista de su arte, ayudó con sus consejos a la formación de grupos musicales en la fábrica textil Treigornaia, y en otras grandes empresas de la capital soviética. Vera Lvova, del Teatro Vajtangov, organizó en el Palacio de la Cultura Gurbunov, unos "viernes literarios" para los obreros de una fábrica moscovita; se han celebrado ya más de 200 festivales de ese tipo...

Ha adoptado formas interesantes la colaboración de la Compañía del Teatro del Drama de Moscú con los obreros y técnicos de los frigoríficos –refrigeradores, que decimos nosotros– "Mikoian". La discusión de las obras que el teatro recibe se efectúa con la participación directa de los obreros de la empresa, los cuales ayudan con sus observaciones a la presentación de espectáculos sobre temas modernos. El Teatro del Drama, que lleva el nombre de la gran actriz rusa María Ermolova, mantiene, además, estrechas relaciones con los constructores de los modernos rascacielos moscovitas, comprometiéndose a impulsar en vasta escala entre ellos el arte de los aficionados.

Como es natural, esta ligazón diaria de los grandes maestros de las artes con los miembros de distintas profesiones da oportunidad de crear nuevas formas de relación fecunda. Así fue como empezó la estrecha colaboración entre el Teatro de Arte de Moscú y la fábrica Krasni Proletari. En el contrato que formalizó esta colaboración, el Teatro de Arte se comprometía a ayudar eficazmente al personal de la empresa, actuando para ello en los talleres, en el club de la fábrica y en las residencias de los obreros. El personal del Teatro de Arte debía ayudar también al conjunto de aficionados de las fábricas y al club fabril. Al mismo tiempo, la colaboración con los obreros de una de las empresas más importantes del país había de reforzar el nexo del teatro con la vida, ayudándola a crear espectáculos relativos a los sistemas obreros soviéticos.

La ayuda que los maestros del teatro soviético prestan para elevar el nivel del arte de los aficionados, y su colaboración con los obreros y koljosianos son evidente aportación valiosa a la noble causa del desarrollo de las fecundas fuerzas espirituales de las clases populares.