FICHA TÉCNICA



Notas Reflexión de los espectáculos a cargo de Los Profesionales

Referencia Armando de Maria y Campos, “Corrientes de actualidad en la escena mexicana”, en El Heraldo de México, 3 noviembre 1967, p. 3.




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Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   3 de noviembre de 1967

Columna Escenarios

Corrientes de actualidad en la escena mexicana

Armando de Maria y Campos

Todas las corrientes van a dar al mar, según un poeta clásico, pero las que corren por la escena metropolitana no van a morir al océano, sino que van a vivir como consecuencia de una aparentemente lógica determinación de autoridades y empresas de satisfacer a un nuevo mundo que llega a nuestras playas teatrales a divertirse principalmente.

El cronista las llamaría las corrientes olímpicas, y con lo que hemos visto de las preolímpicas estamos creyendo que el teatro tradicional mexicano se va a hundir en las que tienen por protagonistas a intérpretes poliglotas. No sabemos quiénes vienen, e ignoramos quiénes son. Para no equivocarse, autoridades, empresarios, incluyendo federaciones sindicales, se confían en el personaje poliglota, cuya única misión es hablar con el cuerpo desnudo el lenguaje que todos conocen y muy pocos no admiran.

El error, a nuestro parecer, descansa en lo corriente y vanal de estos espectáculos con los que se pretende halagar a quienes no sabemos de dónde vienen y que sólo busca en el eje fundamental de las multitudes: la cama, y en ella una mujer que ofrece sus atractivos ejerciendo en distintas formas la profesión más antigua del mundo.

Es un modo de hacer teatro y confiemos que no se torne en una moda. Los modos pasan, las modas quedan, y quedan por siglos, ése es el secreto de que el teatro vivirá mientras el hombre no muera. Pero el teatro es diverso según las circunstancias y éste parece depender de una situación transitoria. No vale protestar. Así ha ocurrido siempre, desde los triunfos de la Roma clásica, hasta la caída de la Bastilla. Pero damos la voz de alerta. Este género de teatro como el que ahora se representa patrocinado por un grupo ambicioso que va como un perro hambriento detrás de las utilidades económicas inmediatas, Los Profesionales, no quedará sino como una lamentable facultad para que una o varias bailarinas desnudas como Tongolele actúen como lo que remotamente no serán nunca: actrices. ¿Por qué las directivas de los sindicatos cooperan en forma efectiva utilizando el dinero de los obreros en estas corrientes de prostitución? Esperamos que todo pasará, como una tempestad indeseable.