FICHA TÉCNICA



Notas El autor relata la actividad teatral de aficionados y profesionales en varios sectores de la sociedad Rumana

Referencia Armando de Maria y Campos, “Fin de viaje rumano”, en El Heraldo de México, 1 noviembre 1967, p. 4.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   1 de noviembre de 1967

Columna Escenarios

Fin de viaje rumano

Armando de Maria y Campos

Todo llega a su fin. El viaje a través de la República Teatral Rumana concluyó. Dediquémosle las últimas palabras.

La difusión del arte teatral entre las masas trabajadoras se realiza también a través del desarrollo del teatro de aficionados, que ha tomado en estos últimos años un impulso desconocido en el pasado. En las fábricas, en las unidades agrícolas socialistas en las instituciones, y empresas de toda clase, activan hoy día decenas de miles de artistas aficionados, gente de talento que en sus horas libres practica con pasión diversas ocupaciones artísticas, enriqueciendo así sus conocimientos y ampliando su horizonte espiritual. Todas ellos se ven ayudados en su actividad artística por instructores especializados, la mayoría de ellos actores y directores de los teatros estatales, deseosos de contribuir de este modo a la difusión dela cultura en las masas. Los más de 15,000 equipos de teatro de aficionados que exiten en el país ,constituyen una verdadera fuente de talentos, ya que de sus filas se reclutan muchos de los futuros estudiantes de los institutos de teatro, de los futuros actores del teatro profesional. Además de esto, la actividad teatral de aficionados contribuye a la educación del gusto artístico, al acercamiento del teatro a los trabajadores y de este modo ayuda a elevar el número de los aficionados al teatro, de espectadores del teatro profesional. La instrucción de los equipos de aficionados, que representan obras en un acto conforme a su fuerza artística, pero también obras del gran repertorio clásico y contemporáneo contribuye a acercar a los artistas profesionales a la vida del pueblo, a estrechar los vínculos entre artistas y trabajadores. Es así como la relación del teatro con la vida actual del pueblo se estrecha y la misma vida teatral se beneficia de este contacto con la realidad circundante. La base realista del arte teatral rumano se profundiza y se renueva constantemente.

En la República Popular Rumana, el artista es un ciudadano consciente de su responsabilidad social y moral y es apreciado como tal. Los actores y directores son electos diputados a los consejos populares regionales, de distritos urbanos, y aún a la Gran Asamblea Nacional, participando así directamente en la dirección del Estado.