FICHA TÉCNICA



Notas El autor comenta la afluencia a los teatros rumanos

Referencia Armando de Maria y Campos, “Comentarios rumanos”, en El Heraldo de México, 27 octubre 1967, p. 5.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   27 de octubre de 1967

Columna Escenarios

Comentarios rumanos

Armando de Maria y Campos

Fuera de sus sedes, los teatros de Rumania han aumentado su esfera de actividad, desplazándose a las fábricas, las aldeas, las granjas agrícolas colectivas, a los hogares culturales, con espectáculos especiales o de su repertorio perno mente. Estas salidas, tanto a las ciudades como a las regiones vecinas, han contribuido a estrechar los vínculos entre el teatro y sus espectadores, a popularizar la actividad de los teatros y han servido para atraer a las salas de espectáculos a masas más amplias de trabajadores, para quienes en el pasado el espectáculo teatral constituía una manifestación totalmente desconocida. Hoy día ya no constituye un fenómeno curioso la llegada al teatro de una aldea entera o de una granja colectiva, para ver un espectáculo. Y menos aún la llegada a una aldea de una compañía de artistas dramáticos para dar una función en el hogar cultural.

Los espectadores, todos ellos trabajadores, apredan a los artistas y se interesan por la actividad del teatro en su ciudad, participando en las discusiones organizadas por el teatro con sus espectadores para opinar con cada vez mayor competencia sobre los espectáculos vistos. De vez en cuando, los teatros emprenden giras mayores, fuera de su región respectiva, Y recorren todo el país presentando sus mejores espectáculos. En verano sobre todo, y aun durante la temporada, el país es recorrido de un confín al otro por las giras de los teatros, esperados por el público ansioso de novedades culturales.

Para estas condiciones se explica el crecimiento del número de espectáculos y espectadores en todos los teatros dramáticos.

Resulta suficiente que recordemos que en 1938, los teatros de todo tipo de Rumania apenas lograron reunir 1.430,120 espectadores, mientras que en 1959 tan sólo los teatros de drama fueron visitados por 4.318,543 espectadores, y la cifra global que se refiere a todas las instituciones de espectáculos supera los 10 millones