FICHA TÉCNICA



Notas El autor comenta el movimiento teatral rumano y la construcción del nuevo Teatro Nacional de Bucarest

Referencia Armando de Maria y Campos, “Predicando con el ejemplo”, en El Heraldo de México, 26 octubre 1967, p. 2.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   26 de octubre de 1967

Columna Escenarios

Predicando con el ejemplo

Armando de Maria y Campos

El movimiento teatral se ha convertido hoy en la República Popular Rumana en un movimiento de masa a raíz de la extensión de la red de instituciones teatrales en todo el país, gracias a la actividad popular de los teatros en sus sedes y fuera de él, al igual que a raíz del interés cada vez mayor de las masas populares por este arte que les habla directamente. Durante el régimen democrático popular se han creado teatros de Estado en todas las regiones del país. En los centros obreros, adonde en el pasado rara vez llegaba alguna compañía ambulante con un programa miserable, o ni siquiera esto, existen hoy día teatros estatales, núcleos de difusión de la cultura. En muchas de estas ciudades se han construido nuevas salas de teatro, con escenarios equipados de acuerdo a la técnica más moderna y con una capacidad que varía entre 500 y 1,000 espectadores. Los habitantes de ciudades como Constanza, Brasov, Ploiesti, Arad, Botosani, Birlad, Pitesti, etc., asistieron con alegría a la inauguración de edificios teatrales, fruto de la permanente preocupación del Estado por los problemas de la cultura y del arte. Se construyeron o se renovaron numerosas salas de teatro, como por ejemplo la del Teatro Obrero, el teatro para la juventud y los niños, el teatro satírico C. Tanase.

Una significativa realización del régimen democrático popular en el terreno de las construcciones culturales es la nueva sala del Palacio de la República Popular Rumana. Elegante y espaciosa (3,000 localidades) dispone de una amplia escena y una acústica perfecta. Este local facilita la presentación de espectáculos teatrales de carácter de masa, que gozan de gran éxito.

Dentro de poco se iniciará la construcción del Teatro Nacional de Bucarest, cuyo antiguo edificio, al cual se hallaba vinculada la más valiosa tradición del arte teatral rumano, fue destruido en agosto de 1944 por los bombardeos nazis.