FICHA TÉCNICA



Notas El autor comenta la obra y estilo de Luis G. Basurto

Referencia Armando de Maria y Campos, “Basurto y los problemas espirituales de su teatro, II”, en El Heraldo de México, 20 octubre 1967, p. 3.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   20 de octubre de 1967

Columna Escenarios

Basurto y los problemas espirituales de su teatro
(II)

Armando de Maria y Campos

El autor teatral mexicano Luis G. Basurto es uno de los más interesantes de estudio de la época inquieta que vivimos. Cuando los autores se preocupan poco o nada del fondo de su teatro, y siguen la moda imperante, a go-go o de a ye-ye, resulta reconfortante para el cronista encontrarse con quien de espaldas a un época frívola, que habrá de pasar como todas las modas o los modos que en el mundo artístico han sido, está seguro de él mismo.

Basurto es un autor confesional que a sí mismo se confiesa seguro de los temas que presenta a un público sobre asuntos teológicos relacionados con la religión que él practica. Le preocupan fundamentalmente los sacramentos de esta religión y se entrega a ellos con la fe absoluta de quien cree en estos.

¿Hasta qué punto existe un aire biográfico o autobiográfico en las piezas de teatro de Luis G. Basurto? Estos son cotos vedados al cronista que ya juzgó las piezas de Basurto como expresión de una arquitectura teatral que, se repite el cronista, domina con singular habilidad.

El tema de Con la frente en el polvo es apasionante. Abre los ojos del entendimiento del espectador y no le permite cerrarlos. La fe, en cualquier religión, lo hace todo, incluso en la religión del trabajo. Sin fe no se alcanza meta posible. Y si a esto se agrega la doble personalidad de Luis G. Basurto como autor y actor, se da el caso insólito en el teatro de esta época, de alguien que alcanza cimas sorprendentes de firmeza y de confianza en sí mismo. Seguimos a Luis G. Basurto desde hace años, observando como duda entre dos caminos, el de actor que escribe para representarse a sí mismo y el del escritor que hace lo propio para decir su canción que viene de muy lejos.

Lástima que no se pueda estudiar detalle a detalle la obra basurtiana, tan personal, como se ha hecho con otros autores de alcance universal. Captaríamos muchas sorpresas y se nos llenaría el espíritu de fe por quien derrama la fe con la seguridad de que está cumpliendo una misión. Todas las religiones son respetables, como todas las actitudes políticas también. Basurto se ha situado con firmeza al lado de su verdad, y público y cronistas tienen el deber de respetarla.