FICHA TÉCNICA



Notas Semblanza de la trayectoria de Juan José Alonso Millán

Referencia Armando de Maria y Campos, “Alfonso Millán, o la colaboración”, en El Heraldo de México, 11 octubre 1967, p. 4.




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Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   11 de octubre de 1967

Columna Escenarios

Alfonso Millán, o la colaboración

Armando de Maria y Campos

Juan José Alonso Millán está bordeando la treintena. Hace algunos años, procedente del Teatro Universitario madrileño y algunas otras intentonas frustradas, el autor logró imponerse en las carteleras del teatro profesional, donde se ha alojado a la perfección. Sus primeras obras –Las señoras primero, Operación A y sobre todo El cianuro... ¿solo o con leche?– presentaron a un comediógrafo novel dotado de una indiscutible personalidad, desigual, encaminado por el sendero del humor absurdo y posible heredero del inolvidable Jardiel Poncela. Alonso Millán, por aquel entonces, tenía el empuje suficiente para soportar los fracasos, meterse en polémicas periodísticas y seguir escribiendo sin descanso.

Posteriormente, y ya introducido en el teatro comercial, el joven autor encontró una rara fórmula de hacer dinero: escribir comedias en tres partes, tres episodios distintos con un mismo argumento, interpretados por dos únicos personajes. De esta manera creaba espectáculos de fácil montaje y la fórmula dio un excelente resultado. Lo que pasa con las fórmulas es una canción conocida. La primera –Mayores con reparos, confiada a la pareja Fernando Fernán Gómez y Amalia Gadé– tuvo un éxito estimable, y el autor se lanzó a la explotación del camino tan fructíferamente emprendido. La segunda –Gravemente peligrosa– fue una simple repetición. La tercera –Pecados conyugales– enfadó a la crítica, y la cuarta –Marbella, mon amour– pasó desapercibida para el público y crítica.

De este modo, y puesto otra vez a empezar, Alonso Millán decidió volver a los caminos tradicionales. Prescindiendo de la calidad de sus obras en conjunto, en todas ellas existían detalles apreciables, chispazos de ingenio, una notable –aunque decreciente– capacidad para hacer reir.

Esta ha sido la trayectoria de un autor joven situado entre el fenómeno del teatro español contemporáneo. Teatro al que ha juzgado antes de introducir se en él y lo ha encontrado excelente. Esta ha sido un proceso de arribada a una situación feliz, un encaramarse al panorma escénico español de hoy con todo derecho y con los debidos y normales resultados.