FICHA TÉCNICA



Notas El autor comenta el fundamento de la obra de Pirandello, Enrique IV y la interpretación de la misma a partir de un grupo experimental que se pesentó en el Teatro Julio Jiménez Rueda

Referencia Armando de Maria y Campos, “Pirandello, en concurso en el Julio Jiménez Rueda”, en El Heraldo de México, 13 septiembre 1967, p. 5.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   13 de septiembre de 1967

Columna Escenarios

Pirandello, en Concurso
en el Julio Jiménez Rueda

Armando de Maria y Campos

Luigi Pirandello es un autor fundamentalmente realista cuyo realismo pone en duda el hecho mismo de la realidad. El mismo se pregunta: ¿Qué es la realidad? Y no encuentra una respuesta adecuadaporque la realidad sólo existe en nosotros mismos.

La vida de Pirandello fluctúa entre la razón y la locura. Y él mismo no encuentra respuesta satisfactoria. Dónde principia la realidad y dónde se inicia la ficción. El vivir de Pirandello es una constante interrogante. Nació entre dos guerras y su existencia es un perenne devenir entre lo que somos y lo que creemos ser o nos conviene ser.

La fina intuición de Héctor Azar aprovechó el centenario de su nacimiento para poner a disposición de grupos experimentales varias obras de este ilustre dramaturgo, del más acendrado realismo y cuya vida tiene una fuerza tal que lo llevará a volverse clásico, porque sus temas realistas no envejecen.

Una de las obras características de Pirandello es Enrique IV, que justifica plenamente su posición de dramaturgo realista obsesionado por la busqueda de la verdad. Esta pieza es una manera muy particular de ver el problema de un personaje histórico. Aquí es oportuno recordar cómo Pirandello entendía la situación de Enrique IV, como pudo ser la de otro personaje histórico cualquiera. Este es el lugar preciso para revelar cómo Pirandello eligió este personaje porque "Cada uno de nosotros cree –dice– que es uno solo, pero esa es una pretención falsa, cada uno de nosotros es tantos, tantos, cuantas son todas las potencialidades del ser que hay en nosotros; conocemos únicamente una parte de nosotros mismos, y con toda probabilidad la menos significativa".

La interpretación de Enrique IV por uno de los grupos concursantes está cargada de buena voluntad. Debemos reconocer su categoría porque es presentada por el Grupo de la Sociedad Dante Alighieri, máximo exponente de la cultura de entre estos grupos, con la participación especial de Farnesio de Berhal en el papel del protagonista, lo que equivale a cargarlo de responsabilidad.

Un numeroso reparto interviene en la interpretación, y es natural que quien tiene mayor categoría destaque sobre todos los demás.