FICHA TÉCNICA



Título obra La galería del silencio

Autoría Hugo Argüelles

Dirección Gilbert Amand

Elenco Luis Bayardo, María Teresa Rivas, Alma Martínez, Guilermo Argüelles, Jorge Sánchez Fogarty, Eugenio Cobo, Lastenia de la Cruz y Rubén Calderón

Escenografía David Antón

Referencia Armando de Maria y Campos, “La galería del silencio, II”, en El Heraldo de México, 21 julio 1967, p. 2.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   21 de julio de 1967

Columna Escenarios

La galería del silencio, II

Armando de Maria y Campos

Hugo Argüelles tuvo la fortuna de encontrar excelentes intérpretes para los personajes y caracteres de su obra y un buen director, moderno y de ágil imaginación, Gilbert Amand, de origen francés, y esto cuenta mucho. La escenografía de David Antón es elemental como corresponde a un escenario abierto, con los mil ojos de cuatro sectores de público.

Cada personaje está en su sitio. El de Jorge, de Luis Bayardo, hilo conductor de la acción y de las pasiones, está interpretado con noble serenidad y buen juicio. Esto permite que destaque la trepidante actuación de Mauricio Davison en el Marcos, personaje complicado en el que se resume la actitud de toda una generación. Si fuera preciso señalar a la generación que Hugo Argüelles presenta en su pieza La galería del silencio, diríamos que es la generación de Marcos, 27 años, porque de ella tiene y de ella toma la angustiosa desesperación de no saber hacia dónde se camina. Jóvenes en plena madurez de su juventud se encuentran desorientados y, rebeldes por naturaleza, llegan a extremos insospechados igual asaltando policías que soñando con una sociedad más comprensiva hacia ellos, lo que no logran porque el mal viene de lejos y ellos se dejan arrastrar por una corriente de curiosidad y de sensaciones nuevas, no importa a qué precio las alcance. La adquisición de Davison para la escena mexicana es rica en posibilidades, porque este joven actor, de arrollador temperamento, demuestra con el Marcos de Argüelles finura en el matiz y fortaleza en la acción.

La primera actriz María Teresa Rivas, en lo mejor de su carrera, se detiene un momento para realizar este personaje, interpretando las dos madres de la pieza, ambas con calor de humanidad que conmueve y convence. Alma Martínez cumple con finura y cálido temperamento el interesante ejemplo de una mujer de su generación. En armoniosa colaboración acompañan a los protagonistas Guillermo Argüelles, Jorge Sánchez Fogarty, Eugenio Cobo, Lastenia de la Cruz y Rubén Calderón, cada uno digno del más entusiasta elogio.

En conjunto y en detalle La galería del silencio es una obra pensada, bien escrita y bien dirigida y muy bien interpretada. Un magnífico espectáculo digno de la tradición teatral mexicana.