FICHA TÉCNICA



Título obra Proceso por la sombra de un burro

Autoría Friedrich Dürremnatt

Dirección Marco Antonio Montero

Referencia Armando de Maria y Campos, “Entusiastas actores interpretan a Friedrich Dürrenmatt”, en El Heraldo de México, 9 julio 1967, p. 5.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   9 de julio de 1967

Columna Escenarios

Entusiastas actores interpretan a Friedrich Dürrenmatt

Armando de Maria y Campos

El Centro de Experimentación Teatral Comonfort acoge en su escenario todo intento que signifique algo para el desarrollo de un teatro de calidad, sin preocupaciones de taquilla que desmerezca en su calidad artística. Su director titular, Dagoberto Guillaumin, se preocupa que las obras representadas en éste teatro sean realmente un experimento en forma, contenido, mensaje y actuación. Con este propósito y el de las autoridades de la Secretaría de Educación Pública y del Instituto Nacional de Bellas Artes se presenta ahora un grupo de estupendos elementos que interpretan la obra Proceso por la sombra de un burro, del autor Friedrich Dürremnatt, que actúan con verdadero ahínco y no menos entusiasmo por hacer buen teatro.

La obra de Dürrenmatt plantea un problema muy interesante desde el punto de vista jurídico y filosófico. Su autor sitúa la acción en la antigua Grecia. Un "asnero" trabajador que alquila su burro como vehículo para la transportación de personas presta sus servicios a un ciudadano y en el transcurso del viaje, por el desierto, el cliente trata de sentarse a la sombra del cuerpo del burro en el que ha ido montado, pero el "asnero" replica: "Usted contrató y pagó por el burro, pero no por su sombra, si usted quiere gozar de ésta, deberá pagar otro tanto". El problema jurídico se manifiesta cuando el contratante cree que al pagar por los servicios del burro van implícitos los de su sombra. Este alegato es el que sirve de pretexto a Dürrenmatt para exponer acontecimientos pasados que actualiza con ingenio e ironía.

El reparto es numeroso y todos los actores que intervienen demuestran un profesionalismo digno de elogio. El cariño y la devoción con que interpretan sus personajes-tipos los hacen merecedores de un aplauso efusivo. La traducción y adaptación en la obra de algunos pregones mexicanos no aparece con firma responsable en el programa de mano.

La dirección de Marco Antonio Montero, estudioso de su profesión, es en términos generales afortunada, salvo el aire infantil que le da a la acción e interpretación.