FICHA TÉCNICA



Notas El autor relata datos importantes de la historia de la pantomima

Referencia Armando de Maria y Campos, “Cronista catedrático”, en El Heraldo de México, 4 julio 1967, p. 7.




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Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   4 de julio de 1967

Columna Escenarios

Cronista catedrático

Armando de Maria y Campos

Ha pasado por México la pareja compuesta por Anette Spola y Philip Arp, una de las que recorren Europa con un espectáculo propio y así se ganan la vida. Es oportuno, pues, hablar un poco de la pantomima, que es el arte de imitar y representación escénica en la que no intervienen sino figuras que utilizan únicamente los movimientos y los gestos.

Con este nombre fueron conocidas en Grecia y Roma, a partir del siglo I de nuestra era, unas representaciones en las que los comediantes expresaban el sentido y los sentimientos de una acción bailando, gesticulando, sin hacer uso de la voz.

Pantomimos fueron llamados los actores que las representaron. En Roma tuvieron una popularidad enorme Pilades de Cilicia y Bathillo de Alejandría, quiénes –aquél con una danza grave muy expresiva y éste con sus gestos elocuentísimos– crearon un nuevo género dramático. En nuestra época, Marcel Marceau.

Los pantomimos fueron adulados por la juventud romana, su amistad buscada por las mujeres y su mérito ensalzado por los poetas. Bien pronto sus espectáculos estuvieron establecidos en toda Italia y en las provincias romanas más alejadas, en Iliria, en Siria, en Antioquía, en Bizancio, en Corinto, en Atenas, en Cartago...

Cuando las pantomimas adquirieron su inmensa popularidad los actores empezaron a introducir alusiones –siempre de mímica y de movimiento– lo más crudas posibles contra los emperadores; por ello, Augusto mandó flagelar a Hilas y desterró a Pilades, famosos pantomimos, Tiberio, Calígula, Nerón y Trajano desterraron a todos los pantomimos. Pero la influencia de éstos era tal que cuando Domiciano cerró todas las escenas ellos se refugiaron y representaron en las casas de los ricos. Los más admirables de ellos procedían del Asia Menor, de Egipto y de Cádiz, España.

Los pantomimos usaban máscaras apropiadas para sus papeles. Estas máscaras no tenían abiertos los labios cómo las de los trágicos y cómicos; y por ello eran llamadas mascaras mudas. Su atuendo consistía en un manto corto llamado pella y en la túnica talaris. Los pantomimos apacen en muy diversas posturas, en las pinturas de Pompeya.