FICHA TÉCNICA



Notas El autor comenta la conmemoración del centenario de Luigi Pirandello

Referencia Armando de Maria y Campos, “Centenario de Pirandello, I”, en El Heraldo de México, 1 junio 1967, p. 5.




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Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   1 de junio de 1967

Columna Escenarios

Centenario de Pirandello, I

Armando de Maria y Campos

Becket y Pirandello, nombres ya clásicos del teatro contemporáneo, se han juntado a través del tiempo y del espacio a la misma hora y en la misma ciudad, para dar su lección al público español. Ciertamente, la obra de Pirandello –la célebre Seis personajes en busca de autor– no era estreno. Pero la presentación en el teatro Beatriz de Esperando a Godot, ¿ha sido realmente un estreno? Godot ha recorrido ya un largo camino, desde su presentación en 1953, en París. En España, todos los grupos de cámara y los teatros universitarios, todas las tertulias y los clubes de aficionados la han representado, leído, analizado, examinado y criticado, con una minuciosidad y una reiteración verdaderamente escandalosas.

Es preferible hablar de conmemoración. En el caso de Pirandello, cuyo centenario se ha precipitado sobre la escena del Bellas Artes de Madrid, por obra de la Compañía de Lope de Vega y de su artífice Tamayo. En realidad, el centenario del nacimiento pie Pirandello se cumple el próximo 28 de junio. Y la misma agrupación presentó ya esta obra hace quince años. Al cabo del tiempo, la misma compañía, director y actriz principal han reverdecido los ecos de su lejano triunfo, que se mantiene intacto, fresco, terriblemente eficaz.

Era el 10 de diciembre de 1936; Pirandello moría, más preocupado por su arte que de sí mismo. Fue una congestión pulmonar, declarada el mismo día en que se estrenó la película basada en su famosa novela, El difunto Matías Pascal.

En sus últimos momentos de lucidez, el único sentimiento de Pirandello era no haber podido acabar la obra que tenía entre manos –Los gigantes de la Montaña– cuyo esbozo del cuarto acto aún tuvo tiempo de dictar a su hijo. Fueron 69 años de vida, de los que solamente 26 dedicó a escribir de modo profesional.

Su nombre aparece al correr del tiempo como el de un precursor, como el del padre –o uno de los padres– del teatro contemporáneo.