FICHA TÉCNICA



Eventos II Encuentro Internacional de Teatro

Referencia Armando de Maria y Campos, “Encuentro de teatristas en Cuba”, en El Heraldo de México, 24 marzo 1967, p. 1.




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Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   24 de marzo de 1967

Columna Escenarios

Encuentro de teatristas en Cuba

Armando de Maria y Campos

Durante 10 días sesionó el segundo encuentro de teatristas que reunió en Cuba a destacadas personalidades del teatro internacional.

El encuentro criticó las puestas en escena al día siguiente de su representación, discutió ampliamente las cuestiones generales más apremiantes del teatro latinoamericano, otorgó el "Gallo de la Habana", premio a la mejor puesta en escena del VI Festival, que correspondió a La noche de los asesinos, de Triana, dirigida por Revuelta, concedió una mención de honor, a Unos hombres y otros, de Díaz, dirigida por Llerena y subrayó la imaginación poética y original del Guiñol Nacional.

Asistieron al II Encuentro, Marcela Sola, Carlos del Peral, Guillermo Linares y Néstor Raymondi (Argentina), Helio Eichbauer (Brasil); Agustín Siré, Isidora Aguirre y Eugenio Guzmán (Chile); Carlos José Reyes (Colombia); Wilberto Cantón, Juan Vicente Melo, Juan José Gurrola y Rodolfo Valencia (México); José de Jesús Martínez (Panamá); Hernando Cortés, Juan Ríos y Juan Larco (Perú); Federico Wolff y Juan Manuel Tenuta (Uruguay); Román Chalbaud (Venezuela); Adolfo Marsillach y Antonio Eceiza (España); Simone Benmussa (Francia).

Bich Lamm (Vietnam); Jan Kopecky (Checoslovaquia); Darío Fo y Franca Rame (Italia); Alfred Farag (República Árabe Unida); Enrique Avellán (Ecuador); Rudolf Munz y Hans M. Richter (República Democrática Alemana); David Mercer (Inglaterra); y Vladimir B. Monajov y Yuri P. Liubimov (Unión Soviética).

El encuentro de teatristas en Cuba es de la mayor importancia porque permite un intercambio de ideas y un conocimiento mejor de los teatristas de la América Latina, hasta antes de estos encuentros tan distanciados entre sí.

Ahora ya podemos asegurar que los teatristas de América Latina conocen sus problemas mutuos y tratarán de resolverlos en forma que sea eficiente para todos, porque no cabe duda que el problema del teatro en la América Latina es mucho más importante que el de la novela o el cuento, porque realmente lo que es espejo de la vida es el teatro, porque es una lección viva y palpitante que no tiene par.

Por eso seguiremos con el tema seguros de que interesará a nuestros lectores.