FICHA TÉCNICA



Notas El autor comenta las ideas de Gaston Baty sobre el teatro

Referencia Armando de Maria y Campos, “El teatro y el universo que ha de expresar”, en El Heraldo de México, 20 febrero 1967, p. 5.




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Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   20 de febrero de 1967

Columna Escenarios

El teatro y el universo que ha de expresar

Armando de Maria y Campos

Gaston Baty tiene una amplia concepción de lo que el teatro y el universo debe expresar. En esta cátedra mínima, usando opiniones de autoridades teatrales indiscutibles, no siempre estaremos de acuerdo. Pero no perderemos el tiempo. Toda lección es útil.

Baty dice: La vida consciente del hombre está impregnada totalmente de vida inconsciente o consciente solamente a medias. No sólo existe la idea clara que tiene de sí mismo, sino los sueños oscuros, su memoria dormida, sus instintos reprimidos; en la sombra de su alma habitan los antepasados, el niño tal como ha sido, los otros hombres que hubiera podido ser. Todo esto apenas aflora, por relámpagos, en el campo de su conciencia; sin embargo, esta vida oscura condiciona su otra vida. Es una materia inexplotada, y ¡qué rica!.

Las agrupaciones humanas tienen una vida propia, agrega. Y añade: pero el universo no es solamente los hombres o las agrupaciones humanas. En torno a ellos está todo lo que vive, todo lo que vegeta, todo lo que existe. Y todo lo que existe es materia gramática: los animales, las plantas, las cosas. En eso estamos de acuerdo. Existen las grandes fuerzas de la naturaleza: el sol, el mar, la niebla, el calor, el viento y la lluvia, más poderosos que el hombre, y que le oprimen y le abruman, transforman su cuerpo, gastan su voluntad, vuelven a amasar su alma. Para Baty todo el universo es teatro.

Basta, agrega, inventariar toda esta riqueza que se le ofrece al teatro para ser evidente que no habría forma de abordarla únicamente por los procedimientos tradicionales. No se trata de hablar de todo ello, dice, sino de hacerlo sensible. De este modo intervienen en el drama los medios de expresión plásticos, colores, iluminaciones. Después, todo lo demás: acción, mímica, ritmo, ruidos, música...

De esta manera, concluye, podemos escapar de las viejas servidumbres, pasar las fronteras y traducir en el drama integral nuestra integral visión del mundo.