FICHA TÉCNICA



Título obra La criada malcriada

Autoría Serge Veber

Elenco María Victoria, Óscar Pulido

Referencia Armando de Maria y Campos, “Las 1,100 representaciones de La criada malcriada”, en El Heraldo de México, 12 febrero 1967, p. 5.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   12 de febrero de 1967

Columna Escenarios

Las 1,100 representaciones de La criada malcriada

Armando de Maria y Campos

El cronista se siente vestido de vergüenza de la cabeza a los pies ante un hecho tan insólito como el de la comedia La criada malcriada, a la que en ocasión de su estreno no le auguró, apoyado en su experiencia, más de 15 ó 20 representaciones. Sin embargo, esta comedia de Serge Veber lleva más de 1,100 representaciones consecutivas, fenómeno poco frecuente en el teatro de México. ¿A qué se debe este imprevisto suceso? Indudablemente a la intervención de una actriz que ha logrado interesar al público de la República y que antes de este acontecimiento no se había revelado como comediante.

Es frecuente que en el mundillo teatral se afirme que lo que no le agrada a la crítica es precisamente lo que le gusta al público. Esto viene a confirmar tan singular aserto. Una serie de circunstancias imprevistas ha llevado al éxito a una pieza de cuyo autor original no queda nada. Desde luego se ha impuesto la personalidad arrolladora de una actriz, María Victoria, que ha satisfecho los gustos de los públicos de la República entera. Hay mucho público para una obra y los cronistas solemos equivocarnos con una frecuencia que hay que confesar que nos llena de desconcierto. ¿Cuáles son los méritos de esta obra? Indiscutiblemente la personalidad de una joven que encaja en el modo de ser y de ver el teatro de cientos y cientos de espectadores. Esto es indiscutible y hay que reconocerlo. Además interviene en la obra uno de los actores más ingeniosos con que cuenta el teatro mexicano contemporáneo, como es Óscar Pulido, que sabe transformar noche a noche la obra dándole un argumento distinto y salpicándola de chistes y detalles, trucos se llaman en el calo teatral, que la hace distinta y que le da una naturalidad de algo que nace en el propio instante en que se produce. A este doble fenómeno atribuye el cronista el éxito continuo y diverso.