FICHA TÉCNICA



Notas El autor menciona las obras escritas por misioneros del siglo XVI, en las que se presentaban los personajes de Jesús, el Arcángel, María, José, los Reyes y los pastores

Referencia Armando de Maria y Campos, “Cómo y cuándo apareció el Dios Niño en el teatro en México”, en El Heraldo de México, 7 enero 1967, p. 6.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   7 de enero de 1967

Columna Escenarios

Cómo y cuándo apareció el Dios Niño en el teatro en México

Armando de Maria y Campos

En las primeras representaciones de autos hechas en México de que se tiene noticia, apareció el Dios Niño. En todas las funciones religiosas se incluía la representación de pasajes de la escritura, "y nunca se omitió el auto de ofrecimiento de los Reyes Magos al Niño Dios, en el día de la Epifanía, fiesta que los indios consideraban como suya propia, por ser la de la advocación de los gentiles en la fe". Cuentan los cronistas de la época –maestros de la crónica teatral simple, gráfica, emocionante– cómo los indios, magníficos torcedores de cordeles, traían desde muy lejos la estrella y ofrecían ante el pesebre instalado en la iglesia cera, incienso, codornices y palomas. Es decir, que fueron "muy buenos tramoyistas" –cuando la tramoya no existía– y que su "utilería" –cera, incienso, codornices, palomas– fue de veracidad absoluta... Fray Toribio de Motolinía refiere en sus Memoriales que esos indios acostumbraban celebrar el día de la Epifanía con la representación del Ofrecimiento de los Reyes Magos al Niño Jesús y que tenían en muy grande aprecio dicha fiesta, porque la consideraban como particular y muy propiade ellos.

Uno de los doce primeros franciscanos que llegaron a Nueva España, fray Luis Fuensalida –que falleció en Puerto Rico en 1545– escribió en idioma indígena unos Diálogos o Coloquios en lengua mexicana entre la Virgen María y el Arcángel San Gabriel. No se conocen sino por referencias de Beristáin y Sousa, quien en su Bibliografía del siglo XVI dice que forman un manuscrito muy original y curioso: "El Arcángel presenta a la Virgen María varias cartas de los padres del Limbo, en que le ruegan admita la embajada y dé su consentimiento para la Encarnación del Divino Verbo" ¡Cuánta diplomacia... celestial!

Se festejaba la Pascua de Navidad en todas las regiones de la América en camino de evangelización, por lejos que anduvieran las misiones. Por el año de 1959 los misioneros que recorrían las remotas regiones de lo que ahora es Sinaloa festejaron la Pascua navideña con un mitote, villancicos y motetes, además de la representación de un coloquio "en su lengua regional", con el tema de la festividad que se celebraba y cuyo autor fue, sin duda, alguno de los frailes que dirigían aquellas misiones.

Estas primeras representaciones mexicanas con el Dios Niño como protagonista, y el Arcángel, María, José, los Reyes y los pastores, eran presentadas con una imponente mise-en-scene superior, a las coetáneas en cualquier parte de Europa, en razón de que la imaginación indígena así lo exigía. Que los indios eran muy inclinados a ver más que a oír se comprueba leyendo las relaciones de los cronistas que se refieren a representaciones indígenas, en particular la insuperable de fray Toribio de Benavente que alude a la de La caída de nuestros primeros padres.