FICHA TÉCNICA



Notas El autor menciona la relación de Motolinía sobre las obras: La Anunciación de la Natividad de San Juan Bautista, La Anunciación de Nuestra Señora, La Visitación de la Santísima Virgen a Santa Isabel y La Natividad de San Juan Bautista

Referencia Armando de Maria y Campos, “El Dios Niño en el teatro”, en El Heraldo de México, 5 enero 1967, p. 3.




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Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   5 de enero de 1967

Columna Escenarios

El Dios Niño en el teatro

Armando de Maria y Campos

El 24 de junio del año 1538 –diecisiete después de la Conquista–, los tlaxcaltecas vieron representar por primera vez en América todavía no totalmente descubierta y semiconquistada, varios "autos", pequeñas piezas religiosas que los misioneros habían arreglado en lengua mexicana, adaptándolos a la capacidad del auditorio indígena, y eran imitación de los "autos sacramentales" de tradición acreditada en España. Antes, en 1533, –según lo tiene fijado la 7a. Relación Histórica de Chimalpahín, traducida por Remi Simeón– se había efectuado en Santiago Tlaltilulco, de México, "una representación del fin del mundo", de la que "los mexicanos quedaron grandemente admirados y maravillados". Esta representación, a la que alude el padre Sahagún, es la del Auto del Juicio Final que años más tarde Se representó en San José de los Naturales, ante Zumárraga y el virrey don Antonio Mendoza. En Tlaxcala se representó el citado 24 –día de San Juan Bautista– una serie de cuatro "pasos" escritos en prosa por los misioneros y representados por los indios, que los aprendieron de memoria en sólo dos días, cuyos asuntos fueron, por su orden de representación: La Anunciación de la Natividad de San Juan Bautista, La Anunciación de Nuestra Señora, La Visitación de la Santísima Virgen a Santa Isabel y La Natividad de San Juan Bautista. El padre Motolinía dejó una jugosa relación de todo esto. El padre Motolinía fue el primer cronista de teatro que tuvo América...

El asunto del primero de los cuatro autos fue la "Anunciación de la Natividad de San Juan Bautista hecha a su padre Zacarías, y se tardó en ella una hora, acabando con un motete en canto de órgano", escribe Motolinía. "Y luego, adelante, en otro tablado, representaron la Anunciación de Nuestra Señora, que fue mucho de ver y se tardó tanto como el primero. Después, en el patio de la iglesia de San Juan, a do fue la procesión, luego de allegando, antes de misa, que no eran poco de ver los cadalsos cuan graciosamente estaban ataviados y enrosados, representaron la Visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel. Después de la misa se representó la Natividad de San Juan, y en lugar de la circuncisión fue bautizado un niño de ocho días de nacido."

Como este tema del Dios Niño en el teatro ha sido escasamente tratado, queremos aprovecharlo y ofrecerlo a los lectores de El heraldo de México.