FICHA TÉCNICA



Autoría Thomas Clayton Wolfe

Notas de autoría Mario Castillón Bracho / traducción

Dirección Fernando Wagner

Elenco Ofelia Guilmáin, José Gálvez, José Roberto Hill

Escenografía Antonio López Mancera

Espacios teatrales Teatro del Bosque

Referencia Armando de Maria y Campos, “De la novela al teatro y otros extremos”, en El Heraldo de México, 24 octubre 1966, p. 7.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   24 de octubre de 1966

Columna Escenarios

De la novela al teatro y otros extremos

Armando de Maria y Campos

No imagino el escritor Thomas Clayton Wolfe que una serie de relatos suyos, en su mayoría autobiográficos, llegarían con el tiempo a constituir una pieza de teatro apasionante y cargada de interés. Thomas Clayton Wolfe murió en 1938 cuando tenía 38 años y ya había escrito dos novelas, ambas de tipo auto­ biográfico: Look Homeward, Angel (Acuérdate del ángel) (1929) y Of Time and the River (1935), en las que relata su propia historia y la crónica de su familia y de su pueblo natal con tan leal fidelidad que la primera provocó la indignación de sus paisanos que se vieron retratados con sus pasiones y con sus odios. De cada personaje de su pueblo supo hacer un tipo y de todos ellos la imagen viva del pueblo en que vivió hasta los 16 años. Por intuición se dedico al teatro desde los 16 años e ingresó en varias universidades norteamericanas y viajo por Europa. Escribía sin pausa ni reposo y al morir prematuramente sus amigos pudieron recoger una asombrosa cantidad de manuscritos con los cuales formaron las dos novelas ya citadas. Thomas Clayton Wolfe escribió sobre su propia vida y todos sus manuscritos, de carácter autobiográfico, relatan las dolorosas experiencias personales de sus primeros años.

Un autor de teatro con visión de lo que podía obtenerse de aquellos manuscritos compuso una obra de teatro que alcanzo el premio Pulitzer y de los Críticos de Nueva York y con esto dicho está que alcanzó un enorme éxito de público por la sencillez y la emoción que puso el autor al relatar su niñez y adolescencia, bien tristes, en su pueblo Altamont (Ashville, North Carolina). Con fidelidad emocional fotográfica escribe sobre sus primeros desengaños y exhibe los fracasos y las frustraciones de su familia y de las gentes que lo rodean, equilibrando de manera singular el rencor y el amor.

Esta obra se está representando en el Teatro del Bosque, con un reparto magnífico, bajo la dirección de Fernando Wagner. El cronista se siente satisfecho de poder elogiar en la medida justa de la justicia a los intérpretes, y no sabría como hacer justicia sin dejar de mencionar a alguno de ellos. Ofelia Guilmáin, José Gálvez y José Roberto Hill destacan del conjunto excelente, y por cierto que esta representación sirvió para que el joven actor Hill diera el paso definitivo hacia la actoría profesional, responsable. Sale airoso de la prueba. Contamos con un gran actor en embrión. El ambiente del pueblo de Altamont, en el Estado de Carolina del Norte el año 1916, está reproducido con fidelidad. El cronista se siente impresionado al comprobar la vida miseria preñada de pasiones que existen en tantos lugares que no imagina La traducción de Mario Castillón Bracho es excelente.

En el otro extremo del teatro se representa simultáneamente una vieja comedia de Jean de Letraz, a la que su adaptador mexicano ambientó en México para satisfacer los gustos de un público que entiende el teatro de manera diferente a la pieza de Wolfe. El ambiente de ambas también difiere. La escenografía de la pieza norteamericana, bajo la responsabilidad de López Mancera es magnífica. La otra, simplemente comercial. El teatro tiene que satisfacer distintos paladares.