FICHA TÉCNICA



Título obra Alcoba nupcial

Autoría Jan Hartog

Notas de autoría Ignacio Reyes / adaptación

Dirección Ignacio Retes

Elenco Evangelina Elizondo, Aarón Hernán

Espacios teatrales Teatro Xola

Referencia Armando de Maria y Campos, “Entre lo dramático y lo cómico, en el Xola”, en El Heraldo de México, 31 agosto 1966, p. 7.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   31 de agosto de 1966

Columna Escenarios

Entre lo dramático y lo cómico, en el Xola

Armando de Maria y Campos

Las modas femeninas y masculinas tienen su tiempo y viven en él. Lo mismo ocurre con las piezas de teatro, con las novelas y ahora con el cinematógrafo. Lo que valió en su tiempo, puede aparecer devaluado años después. Hay manifestaciones literarias que no admiten la adaptación a otras épocas, a menos de que intervenga alguien capaz de conservar la médula de la acción. Una aventura amorosa durante el segundo Imperio francés, es distinta, en su forma, a una ocurrida en México antes de la Revolución, y más en estos días. Lo que fue dramático se torna cómico, o al revés lo cómico puede conservar su dramatismo. Esto es lo que ocurre con la pieza, comedia en tres actos y seis cuadros Alcoba nupcial escrita por el autor húngaro Jan Hartog, quien llevó a escena diversas etapas de la vida privada de un matrimonio común y corriente.

Hartog dividió la acción en escenas que recorren este largo camino: 1890, 1891, 1901, 1908, 1913 y 1935. Cada escenario es una estampa material de su época, que permite contemplar el desarrollo de la vida privada del matrimonio entre Ella –Ana– y Él –Miguel– . Una vida tan larga abunda en momentos dramáticos, sin que esté ausente el equilibrio cómico. La unidad de acción y de emoción es perfecta.

Alcoba nupcial fue conocida en castellano el año 1960, en Barcelona y en Madrid, interpretada por María Matilde Almendros y Miguel Palanzuela. Realizó la versión castellana don Vicente Balart. Pocos años después la conocimos creada por la fina actriz Carmen Montejo y el buen actor Rafael Banquells.

Ahora vuelve interpretada por Evangelina Elizondo y Aarón Hernán según una adaptación del señor Ignacio Reyes, quien se preocupó principalmente de darle un tono humorístico, que a veces resbala por la rampa de la farsa. Desapareció la finura emocional de una vida matrimonial forzosamente dramática por lo larga y colmada de accidentes. El señor Reyes la vio como pieza cómica y el director Ignacio Retes acentuó esta línea de interpretación que desvirtúa en absoluto la intención del autor húngaro.

Los intérpretes actuales, que pisan los escenarios con poca frecuencia, encuentran más fácil dejarse llevar por lo cómico, que adentrarse en los terrenos dramáticos, de prueba siempre para verdaderos actores o que simplemente lo son.

La hermosa actriz, vedette y otras diversas actividades conectadas con los espectáculos en general, Evangelina Elizondo, se limita a decir con claridad las palabras de su personaje y a moverse en escena según la inspiración del director, Retes. Lo mismo ocurre con el joven actor Aarón Hernán. ¡Es una lástima que no actúen, esto es, que le den vida a sus personajes! Así,la fina comedia de Hartog queda convertida en una farsa que toca los límites del circo. Convengamos en que la Alcoba nupcial de antes es distinta a la de ahora. Pero justo es decir que el público que estas noches la contempla se divierte, goza de la belleza otoñal de Evangelina y tal vez lamente que el actor Hernán se encuentre inmaduro. Al fin de cuentas el público se divierte, que es lo que Evangelina, Hernán y Retes al parecer se propusieron como máxima meta para este espectáculo.