FICHA TÉCNICA



Título obra ¿Cuándo se casa usted con mi mujer?

Autoría J.B. Luc y J.P. Conty

Dirección Nadia Haro Oliva

Elenco Nadia Haro Oliva, Teresa Selma, Maricarmen Vela, Guillermo Orea

Espacios teatrales Teatro Arlequín

Referencia Armando de Maria y Campos, “¿Cuándo se casa usted con mi mujer?, en el Teatro Arlequín”, en El Heraldo de México, 28 junio 1966, p. 7.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   28 de junio de 1966

Columna Escenarios

¿Cuándo se casa usted con mi mujer?, en el Teatro Arlequín

Armando de Maria y Campos

Al cronista le parece acertado definir la acción de la comedia ¿Cuándo se casa usted con mi mujer?, al decir que los personajes entran y salen, porque, en verdad, no hacen otra cosa. Entran por la derecha, la izquierda, por el fondo y en ocasiones se encuentran todos los siete personajes en escena y aquello resulta un verdadero barullo. Esto quiere decir para el cronista, que por su edad y experiencia ha visto mucho teatro, que la dirección de la comedia se manifiesta ausente. Dirigir una comedia no es cosa fácil, ahora todos dirigen una comedia de buenas a primeras.

Dirigir significa darle vida a una acción y mover a los personajes como personas de carne y hueso. La señora Nadia Haro Oliva aparece como directora. Bueno, es la responsable del barullo escénico.

El traductor y adaptador de este vodevil asegura que la acción ocurre en París, época actual. Lo cierto es que los autores J.B. Luc y J.P. Conty han realizado un tema viejo, no obstante la relativa novedad de que en lugar de que se trate de un triángulo resulte un cuadrilátero para dar oportunidad de que dos parejas cambien entre sí de parejas. Enlaza esta acción la tía que no dejara una herencia si no llega el bebé. No llega el tal bebé, y el público bonachón se ha divertido durante dos horas, sin que ninguno de los intérpretes logre destacar en forma visible.

La preocupación de ellas, tres mujeres, es el vestuario. Éste es el verdadero personaje central de la obra. La señora Haro Oliva luce en el primer acto un ensamble rosa con un sombrero con margaritas imitando un casco de bombero; en el segundo cuadro de este acto usa pantalones bikini en línea "A" y una chaqueta de corte egipcio que cubre la natural acción del tiempo en una actriz que lleva dos décadas de interpretar piezas de esta índole. En el segundo acto aparece con pantalones blancos de la misma línea, con pronunciado escote, y deja al aire la espalda. Además se coloca una trenza de rafia verde que armoniza con pulseras y arracadas a go go. Ella es la directora, ella sabe lo que hace. Finalmente aparece con un deshabillé azul turquesa, en chifón con abundantes pliegues rematando con una cenefa de plumas de avestruz, y un escote generoso, en triángulo hasta la cintura.

Las otras actrices, Teresa Selma y Maricarmen Vela lucen, en su oportunidad sendos baby dolls, en gasa transparente; una delicia para la vista. Nada más. Los tres caballeros no necesitan mostrarse en paños menores. Es mejor para todos, porque los tres están más allá de la madurez física. La interpretación se la roba, como se dice en términos teatrales, Guillermo Orea.

Todo en la vida tiene, como las monedas desde los tiempos de Roma, dos caras. Yo prefiero la de la verdad. Podría colocar la moneda de canto, y estaría en lo justo porque el origen del vodevil fue con canciones. Por ahora, nada más.