FICHA TÉCNICA



Título obra El casado casa quiere

Autoría Alfonso Paso

Notas de autoría Fernando Cortés / adaptador

Dirección Rafael Banquells

Elenco Miguel Manzano, Rosaneilda Aguirre, Carlos Riquelme, Armando Arriola, Pilar Sen, Héctor Suárez, Irma Lozano, Armando Pascual

Escenografía David Antón

Espacios teatrales Sala 5 de diciembre

Referencia Armando de Maria y Campos, “El casado casa quiere, en la sala 5 de diciembre”, en El Heraldo de México, 25 junio 1966, p. 7.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   25 de junio de 1966

Columna Escenarios

El casado casa quiere, en la sala 5 de diciembre

Armando de Maria y Campos

El problema de la falta de habitación parece que es mundial. En todas partes se construyen nuevas habitaciones y no bastan para una población que nace, crece, se reproduce y se multiplica y no tiene donde vivir con cierta comodidad. Pero más difícil es escribir una comedia con este tema y no decir en ella nada importante y, sin embargo, que resulte divertida, entretenida para un público que no aspira a más que a divertirse o a entretenerse.

El autor español Alfonso Paso, de abolengo –de raza le viene al galgo–, es maestro en esta clase de comedias que realiza con la pasmosa facilidad de quien se sienta en una mesa de café o de sobremesa en su propia casa y escribe de un tirón una comedia. Lo extraordinario de Alfonso Paso es que en este tipo de comedias crea personajes y les da vida propia no obstante que los lleva a los terrenos de lo absurdo. No hay una sola comedia de Alfonso Paso en la que sobre algún personaje, todos tienen su lugar y su personalidad propia. El podía escribir un Nuevo arte de hacer comedias en las que no se dice nada y en las que se dice todo lo que un gran humorista puede decir. Es un verdadero caso en el teatro español contemporáneo.

La más reciente pieza de él de este tipo es la titulada El casado casa quiere, en dos actos, cada uno dividido en dos cuadros. Intervienen en ella ocho personajes, tres mujeres y el resto varones y cada uno es un tipo que encaja en el enredo como una pieza en un rompecabezas. Todos entre sí se entienden y ninguno deja de tener su propia personalidad. El tema es sencillísimo. En un pequeño departamento vive un matrimonio y varios parientes. Los hijos se casan; tiene hijos y todos siguen viviendo en el mismo lugar, pequeño, y que recuerda el proverbio mexicano que dice: "Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar". Que se casa un hijo lleva a su mujer a vivir a la casa de sus padres y siempre hay un lugar para una cama. Si la que se casa es una sobrina también hay un lugar para otra cama, no importa que se tenga que caminar sobre las mismas camas.

Naturalmente, en tal promiscuidad no es posible amarse y tres parejas recurren al sistema de hacerlo en casas de mal vivir, lo que si bien les da cierta tranquilidad ponen en entredicho el buen nombre de los seis. Esta es la nota picaresca que la habilidad de Alfonso Paso pone en su comedia para darle un toque de originalidad. La verdad es que no se puede negar que se pasa un rato agradable viendo esta comedia El casado casa quiere, ¡que no puede tenerla!

Lo inexplicable es que pieza tan sencilla requiera un adaptador, el señor Fernando Cortés. Misterios de la vida teatral mexicana que son muy difíciles de resolver. Un buen reparto integrado por Miguel Manzano, Rosaneilda Aguirre, Carlos Riquelme, Armando Arriola, Pilar Sen, Héctor Suárez, Irma Lozano y Armando Pascual, unos veteranos de la escena, y otros que poseen el secreto de la buena dicción, le dan vida a esta pieza que no ofrece dificultades al director Rafael Banquells. La escenografía de David Antón casi no lo es, pero cumple y funciona bien.