FICHA TÉCNICA



Título obra Macbeth

Autoría William Shakespeare

Dirección Ramón Sevilla

Elenco Emilia Carranza, Carlos Bracho

Espacios teatrales Castillo de Chapultepec

Referencia Armando de Maria y Campos, “Macbeth, en el Castillo de Chapultepec”, en El Heraldo de México, 9 junio 1966, p. 4.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

El Heraldo de México   |   9 de junio de 1966

Columna Escenarios

Macbeth, en el Castillo de Chapultepec

Armando de Maria y Campos

La comisión organizadora de festejos del Cincuentenario de la ESIME ha representado en el patio del Museo Nacional de Historia, del Castillo de Chapultepec, la tragedia de Shakespeare Macbeth, reconociendo que la arquitectura del Castillo no corresponde a la época en que se desarrolla dicha tragedia y considerando que los problemas que trata el autor así como su obra son universales.

El cronista no está de acuerdo con este procedimiento. En efecto, el relato legendario de Shakespeare merece un escenario apropiado para que el espectador pueda escuchar lo que dicen los personajes. Se eligió a un director de televisión que llevó a la dirección elementos de este arte que está fuera del teatro. Ramón Sevilla movió a sus personajes como elementos dispersos sin lograr centrarlos en la atención del espectador.

La crítica no debe practicarse, efectivamente, con un rigor estricto aunque sí con una severidad serena. Y sobre todo, el crítico debe moverse en una completa libertad de análisis, y debe, según corresponde, hacer mérito de esa facultad que ejercita. Ya sabemos que el futuro se reirá de nuestros juicios de hoy; es la ley de la historia. Además, cada época tiene su razón; en el arte no existe lo absoluto, salvo en las obras que perduran por su, mérito.

Macbeth empieza realmente donde acaba Otelo. Macbeth, por pura codicia del trono de Escocia que le ofrecen en profecía unas brujas, agentes del diablo, se ve arrastrado, de crimen en crimen, hasta que nos choca incluso que sienta aún un pequeño vacío interior cuando se le muere la esposa o cuando Macduff le llama a su último desafío.

Prácticamente es la historia de Fausto, No vemos ningún pacto positivo con el diablo; pero el mero hecho de existir las brujas y de cumplirse sus profecías prueba que Macbeth se ha sometido a una fuerza diabólica.

La poesía de Macbeth es de una enorme fuerza humana y teatral, compuesta en gran parte de imágenes de monstruosidades y se alude a pájaros que traen mal agüero. Duncan dice: "Un orgulloso halcón fue perseguido en duelo y cazado por una lechuza ratonera." A Macbeth le incitan al asesinato no sólo las brujas,sino también su orgullosa mujer, que habiéndosele muerto los hijos en la infancia, concentra todo su afán en que el marido consiga el trono. Las pasiones, sangrientas de estos dos seres aumentan y transbordan en un torrente atroz. Al fin, lady muere, porque no resiste ver sus manos manchadas de sangre. Y todo acaba en una noche de horror y de espanto.

La colocación de los personajes impidió que los oyéramos con claridad. La única que por su profesionalidad y buena importación de voz se hizo oír con claridad fue Emilia Carranza. No podemos decir lo mismo del Macbeth de Carlos Bracho.

Estos relatos legendarios pueden dividirse en varias partes. El director Sevilla anunció que lo haría en trece jornadas divididas, en el momento en que lo creyó oportuno, en dos. Pero mutiló enormes relatos para darle mayor vivacidad a la sección. Lo único real, verdadero, fue la luna que iluminó esta representación.